Usamos cookies en este sitio web para garantizar su correcto funcionamiento y mejorar la calidad de nuestros servicios. Política de cookies
Las etiquetas y la información nutricional se generan automáticamente y pueden ser inexactas. Comprueba siempre la lista completa de ingredientes antes de cocinar.
No hay nada más satisfactorio que morder un trozo de pollo frito perfectamente dorado y crujiente. Esta receta casera de muslos de pollo fritos estilo KFC te ofrece ese irresistible recubrimiento crujiente y carne jugosa y llena de sabor, sin necesidad de salir de tu cocina.
¿Quieres guardar esta receta para después? ¡Te la enviamos por correo!
En un bol, bate el suero de leche, la sal y la pimienta negra.
Haz pequeños cortes en cada muslo de pollo y cúbrelos bien. Cubre y refrigera por al menos 1 hora (marinar toda la noche es ideal para una carne más tierna y jugosa).
Mezcla sal, pimienta negra, pimienta blanca en polvo, chile Kashmiri en polvo, cúrcuma, ajo en polvo, jengibre en polvo, sal negra, mezcla de especias, hierbas mixtas y hojuelas de chile en un bol. Reserva.
Combina la harina, la fécula de maíz, los cornflakes (si los usas) y el condimento en un bol para hacer la mezcla de harina.
Bate el huevo con la salsa de chile picante y el vinagre/jugo de limón en otro bol para hacer la mezcla de huevo.
Saca los muslos de la marinada y deja que el exceso escurra.
Reboza cada pieza en la mezcla de harina sazonada.
Sumerge en la mezcla de huevo y luego recubre nuevamente en la mezcla de harina, presionando firmemente para que la costra se adhiera.
Deja reposar los muslos recubiertos durante 10-15 minutos para que el recubrimiento se asiente.
Calienta aceite en una sartén o cacerola de fondo pesado a fuego medio hasta alcanzar 170-175°C (340-350°F).
Fríe el pollo en tandas durante 3–4 minutos sin moverlo, luego otros 8–10 minutos, volteándolo ocasionalmente, hasta que esté dorado y completamente cocido.
Escurre en una rejilla (no en papel absorbente) para mantener la textura crujiente.
Sirve caliente con ketchup, mayonesa o tu salsa favorita.
¿Quieres guardar esta receta para después? ¡Te la enviamos por correo!
¿Sin huevo? Simplemente sumerge el pollo nuevamente en suero de leche antes del último recubrimiento de harina.
¿No tienes suero de leche en casa? Usa ½ taza de yogur mezclado con ½ taza de agua, o 1 taza de leche con 1 cda de jugo de limón/vinagre (déjalo reposar 10 minutos).
Para mantenerlo crujiente: utiliza siempre una rejilla en lugar de papel absorbente para evitar que se humedezca.
¿Qué aceite es mejor para freír?
Elige aceites neutros con un punto de humo alto: el aceite de girasol, canola o cacahuete funcionan bien.
¿Con cuánta anticipación puedo preparar?
Marina el pollo durante la noche para máximo sabor. Para el recubrimiento, hazlo justo antes de freír para que se mantenga crujiente.
¿Por qué mi pollo no está crujiente?
Probablemente el aceite no estaba lo suficientemente caliente. Mantén la temperatura entre 170–175°C y evita llenar demasiado la sartén.
¿Con qué acompañar el pollo frito?
Acompáñalo con papas fritas, ensalada de col, gajos de papa, pan de ajo o una ensalada fresca. Para salsas: sriracha picante, miel y mostaza, o el clásico ketchup nunca fallan.