Usamos cookies en este sitio web para garantizar su correcto funcionamiento y mejorar la calidad de nuestros servicios. Política de cookies

Las etiquetas y la información nutricional se generan automáticamente y pueden ser inexactas. Comprueba siempre la lista completa de ingredientes antes de cocinar.
Muslos de pollo con hueso y piel cocidos a fuego lento con aromáticos, frijoles, hojas verdes y una corteza de parmesano para ese sabor secreto que te hace preguntar '¿por qué está tan bueno?'. Terminado con ralladura de limón para darle un toque fresco. Ingredientes simples, gran energía de confort. Esta es la sopa que haces una vez y deseas siempre.
¿Quieres guardar esta receta para después? ¡Te la enviamos por correo!
Calienta una olla grande o una cazuela a fuego medio. Añade un poco de aceite de oliva y dora los muslos de pollo con la piel hacia abajo hasta que estén dorados. Retira y reserva.
En la misma olla, añade la cebolla, la zanahoria y el apio. Cocina hasta que estén tiernos, raspando los trozos dorados del fondo. Añade el ajo y cocina hasta que esté fragante.

Añade los frijoles, el caldo de huesos de pollo, la salvia y la corteza de parmesano. Coloca los muslos de pollo nuevamente en la olla. Lleva a fuego lento, tapa y cocina durante 30–40 minutos hasta que el pollo esté tierno y jugoso.

Añade la acelga y los calabacines. Cocina a fuego lento sin tapa durante 5–7 minutos, hasta que estén tiernos.

Retira la corteza de parmesano y la salvia. Termina con ralladura de limón y un chorrito de jugo de limón si lo deseas. Prueba y ajusta la sazón.
Sirve en platos hondos y disfruta de inmediato — aún mejor al día siguiente.
¿Quieres guardar esta receta para después? ¡Te la enviamos por correo!
Para más sabor, asegúrate de raspar los trozos dorados del fondo de la olla al cocinar los aromáticos.
La corteza de parmesano aporta un sabor umami profundo, así que trata de no omitirla si es posible.
Este estofado sabe aún mejor al día siguiente cuando los sabores se mezclan.
Usa ralladura y jugo de limón frescos para un acabado brillante y refrescante.
Si prefieres un estofado más espeso, machaca algunos de los frijoles antes de añadirlos a la olla.
¿Puedo usar muslos de pollo sin hueso?
Sí, puedes usar muslos de pollo sin hueso, pero los muslos con hueso aportan más sabor al estofado.
¿Qué puedo usar en lugar de acelga?
Puedes sustituir la acelga por espinacas, kale o cualquier otra hoja verde de tu elección.
¿Es necesaria la corteza de parmesano?
La corteza de parmesano es opcional pero muy recomendable, ya que aporta un sabor rico y sabroso al estofado.
¿Puedo preparar este estofado con anticipación?
Sí, este estofado se puede preparar con anticipación y sabe aún mejor al día siguiente cuando los sabores se desarrollan.
¿Puedo congelar este estofado?
Sí, este estofado se congela bien. Guárdalo en un recipiente hermético y congélalo hasta por 3 meses.

