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Las alitas de pollo glaseadas con balsámico son un éxito asegurado para cualquier ocasión, ya sea una barbacoa casual en el jardín o un aperitivo para el día del partido.
El glaseado balsámico aporta un sabor único que hará que tus papilas gustativas pidan más.
Lo mejor de todo es que son fáciles de preparar. Solo necesitas dorar las alitas de pollo hasta que estén crujientes, mezclarlas con el glaseado balsámico y servirlas calientes.
¿A qué esperas? ¡Prueba...
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Lava y corta las alitas de pollo en la articulación para separar las alitas pequeñas y los muslitos, desechando las puntas. Sécalas con papel de cocina y colócalas en un bol grande.
Marina las alitas con 1 cda de aceite de oliva, 2 cdas de vinagre balsámico, hojuelas de chile rojo, pimienta negra molida, sal, 5-6 hojas de albahaca y orégano. Marina durante al menos 1 hora, preferiblemente toda la noche.
Calienta 2 cdas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Dora las alitas de pollo marinadas y las hojas de albahaca restantes hasta que estén doradas y tiernas. Retíralas y resérvalas.
En la misma sartén, calienta 1 cda de aceite de oliva. Sofríe el ajo picado hasta que esté fragante.
Añade el pimiento y la zanahoria en cubos; sofríe hasta que estén ligeramente crujientes.
Vierte el vinagre balsámico y el azúcar. Remueve y cocina a fuego lento durante 2-3 minutos.
Regresa las alitas de pollo cocidas, añade la cebolla de verdeo y mezcla cocinando a fuego medio-alto hasta que las alitas absorban la salsa y se doren ligeramente.
Decora con perejil fresco.
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Ajusta los condimentos al gusto.
Las alitas sobrantes se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador durante 3-4 días.
El número de porciones depende del tamaño de la ración que sirvas.
¿Cómo hago que las alitas de pollo glaseadas con balsámico queden crujientes?
Para lograr alitas crujientes, asegúrate de secarlas bien antes de marinarlas. Dorarlas en una sartén caliente con aceite de oliva ayuda a sellar la humedad mientras se crea un exterior dorado y crujiente. Además, evita llenar demasiado la sartén para que se cocinen de manera uniforme.
¿Puedo hacer las alitas de pollo glaseadas con balsámico sin gluten?
Sí, las alitas de pollo glaseadas con balsámico pueden hacerse sin gluten fácilmente. Solo asegúrate de que el vinagre balsámico y cualquier otra salsa o ingrediente que uses estén etiquetados como sin gluten. Esta receta es naturalmente sin gluten, ya que utiliza principalmente pollo y verduras.
¿Qué puedo usar como sustituto del vinagre balsámico en esta receta?
Si no tienes vinagre balsámico, puedes sustituirlo por vinagre de vino tinto o vinagre de sidra de manzana mezclado con un poco de miel o azúcar para imitar el dulzor del balsámico. Ten en cuenta que el sabor será ligeramente diferente, pero seguirá siendo delicioso.
¿Cómo debo guardar las alitas de pollo glaseadas con balsámico sobrantes?
Para guardar las alitas sobrantes, colócalas en un recipiente hermético y refrigéralas por hasta 3 días. Puedes recalentarlas en el horno a 175°C (350°F) durante unos 10-15 minutos para recuperar su textura crujiente.
¿Qué guarniciones combinan bien con las alitas de pollo glaseadas con balsámico?
Las alitas de pollo glaseadas con balsámico combinan maravillosamente con una variedad de guarniciones. Considera servirlas con una ensalada fresca, verduras asadas o papas fritas crujientes. Para un aperitivo de día de partido, también puedes acompañarlas con bastones de apio y aderezo de queso azul.
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