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Alitas de pollo crujientes cubiertas con una salsa de mantequilla y miel dulce y salada.
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Coloca todas las alitas de pollo en un bol y espolvorea con pimienta negra molida y sal. Déjalas reposar durante 20 minutos.
Añade la fécula, la harina y el polvo de hornear al bol junto con el huevo batido. Mezcla hasta que todas las alitas estén bien cubiertas. Déjalas reposar durante 5 minutos.
Calienta un poco de aceite para cocinar en un wok. Añade las alitas de pollo y fríelas durante 4-5 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Retira y reserva.
Espera a que el aceite alcance nuevamente la temperatura, vuelve a colocar las alitas fritas en el aceite y fríelas durante 1 a 2 minutos más para que queden extra crujientes.
Derrite la mantequilla en un wok y añade el ajo, removiendo hasta que desprenda aroma. Incorpora el azúcar y la salsa de soja, mezclando hasta que se disuelvan por completo. Añade la miel y remueve bien hasta que veas burbujas vigorosas.
Añade las alitas de pollo y las semillas de calabaza, mezcla bien hasta que las alitas estén completamente cubiertas con la salsa. ¡Disfruta!
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Para mayor crujiente, fríe las alitas de pollo dos veces.
Puedes usar azúcar blanco o moreno para la salsa, según tu preferencia.
¿Cómo puedo hacer alitas de pollo pegajosas con miel sin gluten?
Para hacer alitas de pollo pegajosas con miel sin gluten, sustituye la salsa de soja por una salsa de soja sin gluten o tamari. Además, asegúrate de que la fécula de maíz y la fécula de tapioca que utilices estén certificadas sin gluten. Así podrás disfrutar de los mismos sabores deliciosos sin el gluten.
¿Qué guarniciones van bien con las alitas de pollo pegajosas con miel?
Las alitas de pollo pegajosas con miel combinan maravillosamente con una variedad de guarniciones. Considera servirlas con una ensalada de col fresca, papas fritas crujientes o brócoli al vapor. Para una opción más ligera, una ensalada verde sencilla con un aderezo ácido puede complementar los sabores dulces y salados de las alitas.
¿Cómo puedo almacenar las alitas de pollo pegajosas con miel sobrantes?
Para almacenar las alitas de pollo pegajosas con miel sobrantes, déjalas enfriar completamente y luego colócalas en un recipiente hermético. Pueden guardarse en el refrigerador hasta por 3 días. Para una conservación más prolongada, considera congelarlas. Solo asegúrate de envolverlas bien en plástico y luego colocarlas en una bolsa apta para congelador, donde pueden durar hasta 3 meses.
¿Puedo sustituir las semillas de calabaza en la receta de alitas de pollo pegajosas con miel?
Sí, puedes sustituir las semillas de calabaza por otros frutos secos o semillas si lo prefieres. Semillas de girasol, cacahuetes picados o incluso semillas de sésamo pueden funcionar bien en esta receta. Ten en cuenta que el sabor y la textura pueden variar ligeramente, pero seguirán aportando un buen toque crujiente a las alitas.
¿Cuál es el mejor aceite para cocinar alitas de pollo pegajosas con miel?
Para cocinar alitas de pollo pegajosas con miel, es mejor usar un aceite con un punto de humo alto, como aceite vegetal, aceite de canola o aceite de cacahuete. Estos aceites pueden soportar las altas temperaturas necesarias para freír sin quemarse, asegurando que tus alitas queden crujientes y deliciosas.
I loved to cook and enjoyed learning about all sort of cuisines. Today, I am still in the kitchen and every chance I get, I cook. Some days it isn’t even fancy or a hard recipe. Some days it’s a classic, but something that I’ve created. Cooking is my time to be me.
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