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Esta receta combina la deliciosa cremosidad de la pasta con salsa blanca con el irresistible crujido del pollo dorado cubierto de pan rallado. El pollo se mantiene crujiente al añadirse a la pasta al final, haciendo que cada bocado sea una mezcla deliciosa de texturas y sabores. Perfecto para una cena acogedora o un capricho especial, ¡este plato seguramente impresionará!
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En un bol, mezcla los cubos de pollo con sal, pimienta negra, chile rojo en polvo, hojuelas de chile rojo, ajo en polvo y orégano seco.
Mezcla bien hasta que todos los trozos de pollo estén cubiertos uniformemente. Deja marinar durante 15-20 minutos.
Hierve una olla grande con agua salada. Cocina la pasta según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente.
Escurre, rocía con un poco de aceite para evitar que se pegue y reserva.
Prepara tu estación de empanizado: coloca la harina en un plato hondo, el huevo batido en otro y el pan rallado en un tercero.
Toma un trozo de pollo marinado. Primero, pásalo por la harina, sacudiendo el exceso.
Luego, sumérgelo en el huevo batido, asegurándote de que esté completamente cubierto.
Finalmente, presiónalo en el pan rallado, asegurándote de que esté completamente cubierto. Coloca el trozo empanizado en un plato limpio. Repite con todos los trozos de pollo.
Calienta aproximadamente ½ pulgada de aceite en una sartén a fuego medio. Para comprobar si está listo, deja caer una migaja de pan en el aceite; debe chisporrotear suavemente.
Coloca cuidadosamente los trozos de pollo empanizados en el aceite caliente en una sola capa. No llenes demasiado la sartén (fríe en tandas si es necesario).
Fríe durante 3-4 minutos por lado, hasta que estén dorados, crujientes y bien cocidos.
Retira el pollo frito y colócalo en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Reserva.
Escurre cuidadosamente el aceite de la sartén, dejando aproximadamente 1 cucharada, o usa una sartén limpia. Añade la mantequilla y derrite a fuego medio.
Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté suave y translúcida (aproximadamente 3-4 minutos).
Añade la harina y remueve continuamente durante 1 minuto para eliminar el sabor crudo.
Vierte lentamente la leche tibia mientras bates constantemente para evitar grumos. Sigue removiendo hasta que la salsa espese.
Reduce el fuego a bajo. Añade el queso, ajo en polvo, orégano seco, salsa de soya y pimienta negra. Remueve hasta que el queso se derrita y la salsa esté suave.
Prueba y añade sal si es necesario. Incorpora el vinagre opcional para darle un toque ácido.
Añade la pasta cocida a la sartén con la salsa cremosa. Mezcla bien hasta que la pasta esté completamente cubierta.
Para mantener el pollo extra crujiente: divide la pasta cremosa entre dos platos. Coloca los trozos de pollo frito crujiente encima de cada porción.
Sirve inmediatamente para que el empanizado se mantenga crujiente. ¡Disfruta!
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Usa pan rallado panko para obtener un crujido extra en el empanizado del pollo.
Calienta la leche antes de añadirla a la salsa para evitar grumos.
Sirve el pollo encima de la pasta para mantener su crujiente.
¿Puedo usar otro tipo de pasta?
Sí, puedes usar cualquier pasta de tu elección, como penne, fettuccine o fusilli.
¿Cómo puedo hacer que el empanizado del pollo sea extra crujiente?
Usar pan rallado panko en lugar de pan rallado regular le dará al pollo un crujido extra.
¿Puedo hacer esta receta sin gluten?
Sí, usa pasta, harina y pan rallado sin gluten para hacer esta receta apta para celíacos.
¿Qué puedo usar como sustituto de las rebanadas de queso?
Puedes usar 1 taza de queso rallado, como cheddar o mozzarella, como sustituto de las rebanadas de queso.
¿Cómo evito que la pasta se pegue?
Rocía un poco de aceite sobre la pasta cocida y mézclala para evitar que se pegue.

