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¡El clima me obligó a hacerlo! Hace tanto frío y está tan gris afuera que quería algo cálido, rápido y cremoso. Decidí preparar hígados. Compartiré una receta rápida y fácil, ¡no te la pierdas!
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Calienta aceite de oliva en una sartén a fuego medio.
Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente.
Agrega los hígados de pollo y cocina hasta que estén dorados por todos lados.
Añade las hierbas secas y cocina hasta que las especias estén fragantes.
Añade el puré de tomate y mezcla bien. Vierte un cuarto de taza de agua y deja que los hígados se cocinen durante 10-15 minutos a fuego bajo-medio.
Vierte la nata fresca y deja que la salsa hierva a fuego lento durante 10 minutos.
Después de 10 minutos, sazona con ajo en polvo, pimienta negra, sal y aromáticos.
Decora con perejil fresco antes de servir.
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Para un sabor más intenso, puedes añadir un chorrito de vino blanco antes de incorporar la nata.
Sirve con pan crujiente o sobre puré de patatas para una comida completa.
¿Puedo usar sustitutos del hígado de pollo?
Sí, puedes usar hígado de res o cerdo, pero el tiempo de cocción puede variar.
¿Cómo sé cuándo los hígados de pollo están cocidos?
Los hígados deben estar firmes y ya no rosados en el centro.
¿Puedo hacer esta receta sin lácteos?
Sí, puedes sustituir la nata por crema de coco para una versión sin lácteos.
¿Cómo guardo las sobras?
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días.
¿Puedo congelar este plato?
No se recomienda congelar este plato, ya que la textura de la nata podría cambiar.

