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Compartir la masa danesa es muy apreciado, especialmente por su textura similar a la masa de hojaldre, que puede usarse para preparar desde ensaimadas hasta pasteles. Una de sus cualidades únicas es que, una vez preparada, puede congelarse al igual que la masa de hojaldre. Aunque la masa danesa requiere tiempo y dedicación para elaborarse, vale la pena dedicar una tarde o un fin de semana a prepararla para tenerla siempre lista cuando antoje un...
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En un bol grande, mezcla la harina y el azúcar. Haz un hueco en el centro y añade la levadura fresca o seca, los huevos y la mantequilla a temperatura ambiente. Mezcla los ingredientes poco a poco, añadiendo la leche tibia hasta formar una masa que se despegue de los bordes del bol.
Amasa la masa durante unos 10 minutos, añadiendo un poco más de harina si es necesario. Forma una bola, colócala en un bol limpio y cúbrela con plástico. Déjala reposar hasta que doble su tamaño.
Una vez que la masa haya levado, retírala del bol y córtala en forma de cruz. Estira los cuatro extremos y coloca la margarina fría en el centro. Dobla la masa sobre la margarina para cubrirla completamente, luego incorpora la margarina suavemente presionando con un rodillo.
Comienza a doblar la masa como se hace con el hojaldre, realizando un total de cuatro dobleces simples. Deja reposar la masa en el refrigerador durante unos 10 minutos entre cada doblez.
Después del último reposo en el refrigerador, estira la masa sobre una superficie enharinada en forma de rectángulo con un grosor de aproximadamente 1/2 cm.
Extiende la crema pastelera de chocolate de manera uniforme sobre la superficie de la masa. Enrolla la masa cuidadosamente formando un cilindro, presionando ligeramente mientras enrollas.
Envuelve el cilindro de masa en plástico y déjalo reposar en el refrigerador durante 10 minutos.
Con un cuchillo afilado, corta el cilindro en rebanadas de aproximadamente 1.5 cm de grosor. Coloca las rebanadas en bandejas para hornear engrasadas y enharinadas.
Deja que las ensaimadas leven hasta que doblen su tamaño. Píntalas con el huevo batido.
Precalienta el horno a 185–190°C. Hornea las ensaimadas hasta que estén doradas.
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Asegúrate de que la margarina esté fría al incorporarla a la masa para lograr una buena laminación.
Reposar la masa en el refrigerador entre dobleces ayuda a mantener su estructura y garantiza capas hojaldradas.
Usa un cuchillo afilado para cortar las rebanadas limpiamente y evitar aplastar la masa.
Deja que las ensaimadas enfríen completamente antes de servirlas para obtener la mejor textura y sabor.
¿Puedo congelar la masa danesa?
Sí, la masa danesa puede congelarse al igual que la masa de hojaldre. Envuélvela bien en plástico y guárdala en el congelador.
¿Qué tipo de levadura debo usar?
Puedes usar levadura fresca de cerveza o levadura seca, según lo especificado en la receta.
¿Cómo aseguro que la masa leve correctamente?
Asegúrate de que la leche esté tibia y el ambiente sea cálido para activar la levadura.
¿Puedo usar otro relleno?
Sí, puedes experimentar con diferentes rellenos como mermeladas, crema pastelera o cremas de frutos secos.
¿Cuál es el grosor ideal para estirar la masa?
Estira la masa a un grosor de aproximadamente 1/2 cm para obtener los mejores resultados.

