Beignets deliciosamente ligeros y esponjosos, perfectos para un antojo dulce.
Con un gancho para masa, bate todos los ingredientes de los Ingredientes A hasta obtener una mezcla homogénea.
Saca la masa del bol y colócala sobre una superficie ligeramente engrasada.
Forma la masa en un óvalo, colócala en un bol ligeramente engrasado y déjala fermentar durante 1 hora.
Después de fermentar, corta la masa en cuadrados de aproximadamente 3 pulgadas.
Calienta el aceite a 180°C. Fríe los beignets hasta que estén dorados, volteándolos en el aceite con unas pinzas una o dos veces para asegurar un dorado uniforme.
Retira del aceite y escurre sobre papel absorbente, luego espolvorea generosamente con azúcar glas.
Sirve mientras aún estén calientes.
Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta antes de freír para lograr un color dorado perfecto.
Para una textura más ligera, asegúrate de que la masa esté bien amasada y se haya fermentado adecuadamente.
¿Puedo usar otro tipo de harina?
Sí, puedes usar harina común si no tienes harina de pan.
¿Cuál es la mejor forma de servir los beignets?
Los beignets se sirven mejor calientes, espolvoreados con azúcar glas.
¿Puedo preparar la masa con anticipación?
Sí, puedes preparar la masa con anticipación y refrigerarla durante la noche. Déjala alcanzar temperatura ambiente antes de freír.
¿Cómo sé cuándo el aceite está listo para freír?
El aceite está listo cuando alcanza los 180°C. Puedes usar un termómetro para verificar la temperatura.
¿Puedo usar otro tipo de aceite para freír?
Sí, puedes usar cualquier aceite neutro con un punto de humo alto, como el aceite de canola o girasol.
