
La salsa de las samosas se enrolla dentro de la masa y se fríe. Al sumergirse en una mezcla de agua y harina, quedan menos grasosas y pueden disfrutarse sin limitaciones.
Tamiza todos los ingredientes secos en un bol. Añade la leche y un poco de aceite vegetal. Mezcla todo.
Haz un hueco en el centro de la masa y añade el líquido gradualmente hasta formar una masa.
Sigue amasando la masa hasta que esté suave y no pegajosa.
Coloca la masa en un bol y cúbrela para que repose durante 10 minutos.
Cocina la carne y deja que se enfríe. Muele y reserva.
Corta y pica todas las verduras y reserva.
En una olla, añade un poco de aceite vegetal. Cuando esté caliente, agrega la sal, cebolla, pasta de jengibre y ajo, y sofríe.
Añade la carne molida y sigue sofriendo hasta que esté dorada. Agrega todas las especias y sigue removiendo a fuego bajo.
Añade las verduras y remueve hasta que estén tiernas.
Añade el caldo de carne y cocina durante 5 minutos.
Espolvorea un poco de harina de maíz en la salsa y mezcla todo.
Deja hervir durante otros 5 minutos y retira para que se enfríe.
Coloca la masa en una superficie enharinada y extiéndela hasta que quede plana y en forma cuadrada.
Coloca la salsa al inicio de la masa extendida.
Bate un huevo en un plato y pincela los bordes de la masa. Enróllala hasta el final y sella bien. Corta la masa enrollada en tamaños iguales y reserva.
En otro plato, añade harina y mézclala con 1/2 taza de agua. Asegúrate de que la mezcla sea espesa y no líquida.
Vierte el aceite en una sartén profunda y colócala a fuego medio.
Toma cada samosa cortada y sumérgela en la mezcla de harina, asegurándote de que esté bien cubierta, y colócala en el aceite caliente.
Fríe hasta que estén doradas y colócalas en un colador para escurrir el aceite.
Para los acompañamientos que pueden usarse como dip para los aperitivos: mezcla la mayonesa, pasta de tomate, pasta de jengibre y ajo, sal y pimienta en un plato. Reserva.
Coloca las samosas de carne en espiral fritas en un plato junto con el dip y sirve con un jugo frío. ¡Disfruta!
El secreto está en asegurarse de que la masa no sea pegajosa y freír a fuego medio.
¿Cuál es el proceso de cocción para las samosas de carne en espiral?
Para hacer samosas de carne en espiral, comienza preparando la masa con harina, leche y aceite vegetal. Amasa hasta que esté suave y deja reposar. Cocina la carne molida con especias y verduras hasta que esté dorada. Extiende la masa, rellénala con la mezcla de carne y sella. Sumerge las samosas en una mezcla de harina y agua antes de freírlas hasta que estén doradas. Sirve con un dip hecho de mayonesa y pasta de tomate.
¿Son las samosas de carne en espiral aptas para una dieta sin gluten?
Desafortunadamente, las samosas de carne en espiral tradicionales no son aptas para una dieta sin gluten debido al uso de harina de trigo en la masa. Sin embargo, puedes sustituir la harina por una mezcla de harinas sin gluten para hacer una versión apta. Asegúrate de que todos los demás ingredientes, incluidas las especias y salsas, también sean sin gluten.
¿Qué puedo usar como sustituto de la carne molida en las samosas?
Si buscas un sustituto para la carne molida en las samosas, puedes usar carne molida de pavo, pollo o incluso alternativas vegetales como lentejas o proteína vegetal texturizada. Solo asegúrate de ajustar el tiempo de cocción según el tipo de proteína, ya que cada una requiere diferentes duraciones de cocción.
¿Cómo debo almacenar las samosas de carne en espiral sobrantes?
Para almacenar las samosas de carne en espiral sobrantes, déjalas enfriar completamente y colócalas en un recipiente hermético. Pueden refrigerarse hasta por 3 días. Para una conservación más prolongada, considera congelarlas. Para recalentarlas, hornéalas o caliéntalas en una freidora de aire para mantener su textura crujiente.
¿Qué acompañamientos o bebidas van bien con las samosas de carne en espiral?
Las samosas de carne en espiral combinan bien con una variedad de acompañamientos y bebidas. Puedes servirlas con una ensalada fresca de pepino o una salsa de yogur. Para bebidas, jugos fríos como mango o limonada complementan los sabores perfectamente. También puedes acompañarlas con un chutney picante para un toque extra.
