Esta receta de risotto es un plato reconfortante y delicioso que combina la textura cremosa del arroz Arborio con la dulzura de los guisantes y el sabor salado del jamón. La adición de vino blanco y queso rallado aporta una profundidad de sabor que lo hace perfecto para una cena acogedora. Es un plato que se siente indulgente pero sencillo de preparar.
Pica finamente la cebolla y sofríela en mantequilla hasta que esté blanda.
Añade el arroz, remuévelo para cubrirlo y sofríelo durante 1 minuto.
Vierte el vino blanco y deja que se evapore completamente.
Añade gradualmente el caldo de pollo hirviendo y cocina a fuego medio, removiendo ocasionalmente.
Después de 15 minutos, añade los guisantes blanqueados y el jamón cortado en trozos pequeños.
Continúa cocinando hasta que el arroz esté al dente y el caldo se haya absorbido.
Incorpora la nata para cocinar y el queso rallado al gusto. Mezcla bien y sirve caliente.
Usa arroz Arborio de alta calidad para obtener la mejor textura cremosa.
Asegúrate de que el caldo de pollo esté hirviendo al añadirlo al arroz para una cocción uniforme.
Prueba y ajusta la sazón con sal y pimienta antes de servir.
Sirve inmediatamente para disfrutar el risotto en su máxima cremosidad.
¿Puedo usar otro tipo de arroz para esta receta?
Se recomienda el arroz Arborio por su textura cremosa, pero puedes usar otras variedades de arroz para risotto como Carnaroli o Vialone Nano.
¿Puedo sustituir el vino blanco seco?
Sí, puedes usar caldo de pollo o un chorrito de jugo de limón como sustituto del vino blanco.
¿Cómo sé cuándo el arroz está al dente?
El arroz debe estar tierno pero aún tener un ligero mordisco en el centro al probarlo.
¿Puedo hacer este plato vegetariano?
Sí, sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras y omite el jamón.
¿Qué tipo de queso funciona mejor para esta receta?
El queso parmesano o Pecorino Romano son excelentes opciones para el queso rallado en el risotto.
