Hoy es un buen día para disfrutar hígados de pollo. Acabo de compartir una receta nueva en mis historias y destacados. ¡Feliz miércoles!
Remoja los hígados en leche para eliminar el sabor amargo y metálico.
Enjuaga los hígados de pollo con agua fría y sécalos con papel de cocina.
Calienta aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio.
Añade los hígados de pollo a la sartén y cocina hasta que estén dorados por todos lados.
Retira los hígados y reduce el fuego a medio-bajo.
Añade la cebolla picada y sofríe durante unos dos minutos.
Añade el ajo picado, tomillo seco, orégano, pimentón y curry en polvo.
Sofríe hasta que las especias estén fragantes (aproximadamente 2 minutos).
Añade un cubito de caldo y mezcla bien. Agrega un cuarto de taza de agua.
Añade el puré de tomate y mezcla bien.
Añade la crema fresca y combina todo. Deja que la salsa hierva a fuego lento durante 5 minutos.
Regresa los hígados a la sartén y añade un puñado de cilantro picado.
Mezcla todo y cocina durante 2-3 minutos.
Sazona con los aromáticos de tu preferencia.
Sírvelo caliente con pan o arroz de tu elección.
Asegúrate de que los hígados de pollo estén bien limpios y libres de grasa o tendones antes de cocinarlos.
Para un sabor más intenso, considera añadir un chorrito de vino blanco a la salsa.
¿Cómo sé cuándo los hígados de pollo están cocidos?
Los hígados de pollo están cocidos cuando están firmes al tacto y ya no están rosados por dentro.
¿Puedo usar caldo de pollo en lugar de caldo concentrado?
Sí, el caldo de pollo puede sustituir al caldo concentrado.
¿Con qué puedo acompañar los hígados de pollo?
Los hígados de pollo van bien con puré de papas, arroz o una ensalada fresca.
¿Puedo congelar hígados de pollo cocidos?
Sí, los hígados de pollo cocidos se pueden congelar hasta por 3 meses. Asegúrate de guardarlos en un recipiente hermético.
¿Es necesario usar jugo de limón?
El jugo de limón aporta un sabor ácido y ayuda a equilibrar la riqueza de los hígados, pero se puede omitir si lo prefieres.
