Un delicioso plato de pasta casera con una rica salsa de salchicha italiana y tomate, realzado con hierbas frescas y quesos.
Coloca la sémola, los huevos enteros y la yema de huevo en una batidora con gancho para masa y mezcla hasta que se forme una bola.
Una vez formada la bola, amasa durante 10 minutos.
Deja reposar la masa a temperatura ambiente durante al menos 1 hora.
Sofríe la cebolla y las hojuelas de pimiento rojo en una sartén.
Añade la salchicha y dóralo.
Agrega el ajo y el puré de tomate, y cocina durante unos minutos.
Añade los tomates en cubos.
Desglasa con vino y cocina durante 10-15 minutos.
Agrega el calabacín y la calabaza, y continúa cocinando a fuego lento.
Corta la masa en pequeños trozos.
Pasa los trozos por tu extrusor de pasta equipado con un molde para rigatoni.
Corta la pasta mientras se extruye en piezas de 2.5–3.8 cm.
Coloca la pasta en una bandeja enharinada para que se seque ligeramente.
Añade la pasta cocida a la salsa.
Sazona con sal y pimienta.
Agrega hierbas frescas y termina con queso ricotta y queso parmesano.
Asegúrate de amasar bien la masa para lograr una textura suave.
Dejar reposar la masa ayuda a desarrollar el gluten, facilitando su estirado.
Desglasar la sartén con vino aporta profundidad a la salsa.
Ajusta la cantidad de hojuelas de pimiento rojo para controlar el nivel de picante de la salsa.
¿Puedo usar otro tipo de harina para la masa de pasta?
Sí, puedes usar harina común, pero la sémola da una mejor textura para la pasta.
¿Qué tipo de vino debo usar para la salsa?
Un vino blanco seco es ideal para esta salsa.
¿Puedo preparar la salsa con anticipación?
Sí, la salsa se puede preparar con un día de antelación y recalentar cuando sea necesario.
¿Hay una opción vegetariana para esta receta?
Puedes omitir la salchicha o reemplazarla con una alternativa vegetal para una versión vegetariana.
¿Cómo puedo almacenar la pasta sobrante?
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días.
