La leche condensada es un producto dulce y espeso elaborado a partir de leche de vaca, a la que se le ha eliminado el agua mediante evaporación y se le ha añadido azúcar. Se utiliza ampliamente en diversos postres y dulces debido a su textura rica y cremosa.
En una cacerola de fondo grueso, combina la leche y el azúcar a fuego medio. Remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Una vez que el azúcar se haya disuelto, reduce el fuego a bajo y deja que la leche hierva suavemente. Remueve ocasionalmente para evitar que se pegue.
Deja que la mezcla hierva hasta que se reduzca a la mitad y espese con una consistencia similar a la crema, lo cual debería tomar aproximadamente entre 1 y 2 horas.
Si lo deseas, añade una pizca de bicarbonato de sodio para ayudar a prevenir la cristalización.
Una vez que haya espesado, retira del fuego y deja que se enfríe a temperatura ambiente. Vierte en un frasco o recipiente esterilizado.
Remover continuamente es crucial para evitar que la leche se queme. Añade extracto de vainilla para una variante con sabor.
¿Cómo puedo evitar que la leche se queme?
Remover continuamente es crucial para evitar que la leche se queme.
¿Puedo añadir sabores a la leche condensada?
Sí, puedes añadir extracto de vainilla para una variante con sabor.
¿Cómo debo almacenar la leche condensada?
Guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 semanas. Remueve bien antes de usar.
¿Para qué puedo usar la leche condensada?
Es ideal para usar en postres, como cobertura para frutas o helados, o para preparar bebidas cremosas como chai indio o café vietnamita.
¿Puedo usar leche evaporada en lugar de leche entera?
Puedes sustituir la leche entera por leche evaporada para una versión más rápida, aunque será menos rica.
