La carbonada de pollo es un plato tradicional chileno que combina trozos jugosos de pollo cocidos a fuego lento con una variedad de verduras en un caldo rico y sabroso. Este guiso reconfortante suele disfrutarse como comida cálida durante los meses más fríos.
En una olla de barro o hierro, calienta 1 cucharada de aceite.
Añade la cebolla picada y la pechuga de pollo cortada en trozos pequeños.
Condimenta con sal, pimienta, ají molido y orégano. Sofríe durante unos minutos.
Añade la calabaza en cubos, el pimiento verde, las papas, la zanahoria y los trozos de maíz a la olla.
Vierte el caldo de pollo y agrega el perejil picado.
Cubre la olla y deja cocinar a fuego medio durante unos 20 minutos.
Cuando las verduras estén tiernas, añade los fideos o el arroz. Continúa cocinando por otros 15 minutos.
Retira del fuego y deja reposar el plato, tapado, durante 10 minutos antes de servir.
Sirve caliente en un plato grande o divídelo en porciones individuales en tazones o cazuelas.
Para un sabor extra, considera marinar el pollo con las especias durante un par de horas o toda la noche antes de cocinar.
También puedes añadir otras verduras como arvejas o zapallo según la disponibilidad de temporada.
¿Puedo usar otra proteína en lugar de pollo?
Sí, puedes sustituir el pollo por carne de res o pavo para una opción diferente.
¿Qué otras verduras puedo añadir?
Puedes añadir verduras como arvejas o zapallo según la disponibilidad de temporada.
¿Cómo debo almacenar las sobras?
Las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días o congelar hasta por 2 meses.
¿Con qué puedo acompañar la carbonada de pollo?
Sirve caliente, acompañado de pan crujiente o una ensalada para una comida completa.
¿Se puede hacer este plato vegetariano?
Sí, omite el pollo y utiliza caldo de verduras. También puedes añadir legumbres para aportar proteína.
