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Las frutas confitadas o cristalizadas son una de las recetas más antiguas en la repostería y se utilizan frecuentemente en pudines, pasteles, magdalenas y otras recetas dulces. Aunque existen opciones comerciales, prepararlas en casa te permite usar frutas de temporada y disfrutar del gratificante proceso de crear un dulce crujiente, tierno y azucarado. Sigue este proceso natural para sorprender a tu familia con una deliciosa creación casera.
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Elige frutas con textura firme y tamaño mediano. Retira la parte blanca de las cáscaras de cítricos.
Lava las frutas y pínchalas en varios lugares con un palillo. Remoja las frutas en un recipiente lleno de agua durante dos días, cambiando el agua tres veces al día.
Para las cáscaras de naranja o limón, hiérvelas en agua durante unos 30 minutos hasta que estén tiernas. Escurre las frutas y colócalas en una olla, cubriéndolas con agua.
Calienta la olla a fuego alto y luego baja gradualmente el fuego para calentar las frutas lentamente sin que hiervan. Retira las frutas cuando floten en la superficie y colócalas en agua fría.
Escurre las frutas y colócalas en una olla con ½ litro de agua y 1 kg de azúcar. Añade ½ kg de las frutas preparadas.
Calienta la mezcla hasta que alcance su primer hervor. Retira las frutas con una espumadera y transfiérelas a un recipiente grande. Hierve el almíbar restante y viértelo sobre las frutas.
Deja reposar las frutas hasta el día siguiente. Cuela el almíbar de nuevo en la olla, caliéntalo y vuelve a añadir las frutas al almíbar. Una vez que hierva nuevamente, retira las frutas y repite el proceso.
Continúa el proceso hasta que las frutas hayan absorbido completamente el almíbar.
Coloca las frutas en una rejilla forrada con papel de cocina y déjalas secar en un lugar cálido o al sol. Voltea las frutas ocasionalmente para asegurar un secado uniforme.
Una vez confitadas, guarda las frutas en frascos de vidrio con tapas herméticas en un lugar fresco y seco.
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Asegúrate de que las frutas sean firmes y frescas para obtener los mejores resultados.
Evita que el agua hierva durante el proceso inicial de calentamiento para que las frutas no se ablanden demasiado.
Usa una espumadera para manipular las frutas con cuidado y evitar que se rompan.
Seca las frutas en un área bien ventilada para evitar acumulación de humedad.
Guarda las frutas confitadas en recipientes herméticos para conservar su textura y sabor.
¿Qué tipos de frutas se pueden usar para frutas confitadas?
Frutas como peras, cáscara de naranja, cáscara de limón, cerezas y corteza de sandía funcionan bien. Elige frutas de textura firme para obtener mejores resultados.
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer frutas confitadas?
El proceso toma aproximadamente 2-3 días, incluyendo el remojo, hervido y secado de las frutas.
¿Cómo se deben almacenar las frutas confitadas?
Guarda las frutas confitadas en frascos de vidrio con tapas herméticas en un lugar fresco y seco para conservar su textura y sabor.
¿Puedo usar menos azúcar en esta receta?
Las proporciones de azúcar son esenciales para que las frutas absorban correctamente el almíbar. Reducir el azúcar puede afectar la textura final y la conservación.
¿Puedo secar las frutas en el horno en lugar de al sol?
Sí, puedes secar las frutas en un horno a baja temperatura. Asegúrate de voltearlas ocasionalmente para un secado uniforme.

