Las salsas son un complemento esencial en la cocina mexicana y se preparan en innumerables combinaciones con tomate, chile serrano, ajo y cebolla. Los ingredientes para preparar diferentes salsas mexicanas pueden usarse crudos o cocidos. Dependiendo de si se hierven, se fríen, se licúan o se pican, el resultado final de la salsa cambia. Hoy te proponemos dos salsas mexicanas que puedes usar para acompañar diversos platillos de esta cocina, famosa por su sabor, color...
Coloca todos los ingredientes, excepto el cilantro, en la licuadora y licúa hasta obtener una salsa espesa y consistente.
Sirve la salsa de chile y tomate decorada con cilantro picado.
Coloca todos los ingredientes en la licuadora y licúa hasta obtener una salsa moderadamente ligera.
Sirve como aderezo para ensaladas verdes, como diferentes tipos de lechuga, tomate y espinaca.
Para un sabor más ahumado, puedes asar los tomates, chiles y cebolla directamente sobre una llama antes de licuar.
Ajusta la sal y la pimienta en la salsa de cilantro y jalapeño según tus preferencias.
Si prefieres una salsa más picante, deja las semillas en el jalapeño o añade un chile extra.
¿Puedo usar chiles secos en lugar de frescos?
Sí, puedes usar chiles secos, pero el sabor será diferente. Remójalos en agua tibia antes de licuar para suavizarlos.
¿Cuánto tiempo puedo almacenar estas salsas?
Ambas salsas pueden almacenarse en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días.
¿Puedo hacer estas salsas menos picantes?
Sí, reduce la cantidad de chiles o quita las semillas para hacer las salsas menos picantes.
¿Qué platillos combinan bien con estas salsas?
La salsa de chile y tomate combina bien con tacos, carnes a la parrilla o totopos, mientras que la salsa de cilantro y jalapeño es perfecta para ensaladas o como aderezo.
¿Puedo sustituir el jugo de limón por jugo de lima?
Sí, puedes sustituir el jugo de limón por jugo de lima, aunque puede alterar ligeramente el perfil de sabor.
