Este exquisito plato consiste en un pargo entero generosamente relleno con una mezcla sabrosa de camarones y especias. Es una delicia culinaria perfecta para ocasiones especiales o una comida familiar suntuosa, ofreciendo un sabor del mar con un toque de sofisticación gourmet.
Precalienta el horno a 200°C.
Limpia el pargo a fondo, ábrelo por el medio y retira la espina dorsal.
Coloca el pescado en una fuente para hornear. Sazónalo con ajo picado, sal, pimienta y jugo de limón.
Cubre con cebolla en rodajas y refrigera durante 2 horas.
Hierve los camarones y pícalos junto con el jamón cocido.
En una sartén, sofríe las cebollas picadas en mantequilla. Añade la mezcla de camarones y jamón picados. Cocina por unos minutos.
Agrega el ketchup, vino seco, salsa Worcestershire, harina y jugo de limón. Remueve y cocina a fuego bajo durante 5 minutos. Retira del fuego y deja reposar.
Saca el pescado del refrigerador. Rellénalo con la mezcla de camarones y ciérralo usando palillos.
Colócalo nuevamente en la fuente para hornear. Añade rodajas de papa y los chiles de la marinada.
Hornea en el horno precalentado a 200°C durante aproximadamente 1 hora, rociando ocasionalmente con los jugos de cocción.
Sirve el pargo horneado con las papas, cebollas y rodajas de limón.
Usa hilo de cocina en lugar de palillos para asegurar el pescado si te resulta más fácil; mantiene mejor la forma durante el horneado.
Rocía ocasionalmente con los jugos de la bandeja mientras horneas para mantener el pescado jugoso y realzar el sabor.
¿Puedo usar otro tipo de pescado?
Sí, puedes sustituir el pargo por otros pescados blancos firmes como mero, lubina o tilapia.
¿Cómo puedo hacer el plato más picante?
Para un toque más picante, añade jalapeños picados a la mezcla del relleno.
¿Con qué puedo acompañar el pargo relleno?
Acompaña con una ensalada verde crujiente y un vino blanco ligero y frío para una comida elegante.
¿Cómo debo almacenar las sobras?
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días. Recalienta en el horno para preservar la textura.
¿Puedo omitir o sustituir el vino?
Sí, si prefieres no usar vino, sustitúyelo por caldo de mariscos, caldo de pollo o incluso agua con un chorrito de jugo de limón.
