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Estas costillas de res se deshacen en la boca, están llenas de sabor y son fáciles de preparar en casa. ¡Perfectas para cenas familiares o para impresionar a tus invitados!
Sazona las costillas con sal y luego cúbrelas con harina. Sacude el exceso de harina.
En una olla de hierro fundido caliente, sella las costillas por todos lados hasta que estén doradas, luego resérvalas.
En la misma olla, sofríe las cebollas. Usa una espátula de madera plana para raspar los restos de sabor pegados al fondo. Si queda demasiado aceite de sellar las costillas, retira un poco, pero deja aproximadamente 2-3 cucharadas en la olla.
Añade las zanahorias, el apio, el perejil y la pasta de tomate. Mezcla bien.
Vierte el vino y deja que reduzca durante unos minutos.
Añade el caldo y vuelve a colocar las costillas en la olla. Agrega la cabeza de ajo cortada por la mitad, las hierbas frescas atadas con hilo y, si lo deseas, el sobre de sopa de cebolla.
Cubre y coloca en un horno precalentado a 300-350°C durante 2.5–3 horas, hasta que las costillas estén tiernas al pincharlas con un tenedor.
Una vez listas las costillas, retíralas de la olla y cuela los jugos.
Devuelve el líquido a la olla y redúcelo a la mitad, incorporando la mantequilla para crear una salsa rica. Si prefieres una salsa más espesa, prepara un roux con mantequilla y harina, mezclándolos antes de añadir el líquido.
¡Sirve y disfruta!
Usa una espátula de madera plana para raspar los restos de sabor pegados al fondo de la olla.
Si queda demasiado aceite de sellar las costillas, retira un poco, pero deja aproximadamente 2-3 cucharadas en la olla.
¿Cómo puedo asegurarme de que las costillas de res queden tiernas y se deshagan en la boca?
Para lograr costillas de res tiernas que se deshagan en la boca, es esencial cocinarlas a fuego lento. Cocinarlas a baja temperatura (300-350°C) durante 2.5 a 3 horas permite que el colágeno de la carne se descomponga, resultando en costillas tiernas. Asegúrate de cubrir la olla mientras cocinas para retener la humedad.
¿Qué guarniciones van bien con las costillas de res que se deshacen en la boca?
Las costillas de res que se deshacen en la boca combinan maravillosamente con puré de papas cremoso, verduras asadas o una ensalada verde fresca. También puedes servirlas con pan crujiente para absorber la rica salsa. Para una comida más sustanciosa, considera servirlas sobre polenta o con un acompañamiento de macarrones con queso.
¿Puedo hacer una versión sin gluten de esta receta de costillas de res?
Sí, puedes hacer esta receta de costillas de res sin gluten sustituyendo la harina de trigo por una mezcla de harina sin gluten o maicena para enharinar las costillas. Además, asegúrate de que el caldo y cualquier otro ingrediente empaquetado, como el sobre de sopa de cebolla, sean sin gluten.
¿Cómo debo almacenar las sobras de las costillas de res?
Para almacenar las sobras de costillas de res que se deshacen en la boca, déjalas enfriar completamente y luego transfiérelas a un recipiente hermético. Pueden refrigerarse hasta por 3-4 días. Para un almacenamiento más prolongado, considera congelarlas en un recipiente apto para congelador por hasta 3 meses. Caliéntalas suavemente en la estufa o en el horno antes de servir.
¿Qué puedo usar como sustituto del Cabernet Sauvignon en esta receta de costillas de res?
Si no tienes Cabernet Sauvignon a mano, puedes sustituirlo por otro vino tinto con cuerpo, como Merlot o Syrah. Alternativamente, para una opción sin alcohol, usa caldo de res mezclado con un chorrito de vinagre o jugo de uva para imitar la acidez y profundidad de sabor que aporta el vino.

