Una versión más saludable de un cheesecake sin hornear, elaborado con yogur griego y endulzantes naturales, ofreciendo un postre cremoso con menos grasa y azúcar.
En un bol, mezcla las migajas de galleta graham con la mantequilla derretida o el aceite de coco hasta que la mezcla tenga la textura de arena húmeda.
Divide la mezcla de manera uniforme entre vasos para servir o un molde para tarta, presionándola para formar una base firme.
En un bol, bate el queso crema ablandado hasta que esté suave.
Añade el yogur griego, la miel o el jarabe de arce, el jugo de limón, el extracto de vainilla y una pizca de sal. Mezcla hasta que esté bien combinado y cremoso.
Coloca el relleno sobre las bases preparadas, alisando la superficie con una espátula.
Refrigera durante al menos 2 horas, o hasta que el relleno esté firme.
Decora con frutas frescas, nueces picadas o un chorrito de miel antes de servir.
Para un cheesecake más firme, refrigéralo toda la noche.
Siéntete libre de experimentar con diferentes coberturas como virutas de chocolate o hojuelas de coco.
