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Las etiquetas y la información nutricional se generan automáticamente y pueden ser inexactas. Comprueba siempre la lista completa de ingredientes antes de cocinar.
Las tortitas de garbanzos y remolacha son una deliciosa combinación de garbanzos negros ricos en proteínas (kala chana) y la vibrante frescura de la remolacha rallada. Llenas de nutrientes y rebosantes de sabor, estas tortitas son perfectas para cualquier ocasión: como un snack rápido para la hora del té, un aperitivo saludable o un complemento versátil para wraps y hamburguesas.
La mezcla de los garbanzos terrosos y la remolacha rica en antioxidantes crea una base sustanciosa,...
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Lava los garbanzos negros y déjalos en remojo toda la noche en agua.
Cocina los garbanzos remojados en una olla a presión o Instant Pot con agua y sal hasta que estén suaves y tiernos.
Escurre el exceso de agua y deja que los garbanzos se enfríen completamente.
Rompe las rebanadas de pan en trozos pequeños y tritúralas en una licuadora para hacer migas finas. Alternativamente, desmenúzalas a mano para una textura más gruesa. Reserva.
Añade los garbanzos enfriados a un molinillo y tritúralos hasta obtener una pasta gruesa. Evita agregar agua a menos que sea necesario.
Transfiere los garbanzos triturados a un bol para mezclar. Añade la remolacha rallada, cebolla picada, chiles verdes, cilantro fresco, sal, pimienta roja de Cachemira en polvo, cilantro en polvo, comino en polvo, chaat masala en polvo, granada seca en polvo, semillas de carambola y las migas de pan preparadas.
Mezcla todo bien para asegurarte de que los ingredientes estén combinados de manera uniforme. Prueba y ajusta la sazón según sea necesario.
Engrasa ligeramente tus manos con aceite o agua. Toma pequeñas porciones de la mezcla, dales forma redonda y aplana suavemente.
Extiende la sémola en un plato y cubre cada tortita de manera uniforme.
Refrigera las tortitas durante 10-15 minutos para que se compacten.
Opción 1 - Freír: Calienta aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto. Prueba el aceite dejando caer un pequeño trozo de la mezcla; debe subir a la superficie sin dorarse demasiado rápido.
Desliza suavemente las tortitas en el aceite caliente. Fríelas durante 2-3 minutos sin moverlas, hasta que mantengan su forma. Voltea y fríe el otro lado hasta que estén crujientes.
Retira las tortitas con una espumadera y colócalas en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Repite con las tortitas restantes.
Opción 2 - Freír en poca cantidad de aceite: Calienta unas cucharadas de aceite en una sartén plana a fuego medio. Coloca las tortitas en la sartén sin sobrecargar.
Cocina cada lado durante 3-4 minutos, hasta que estén crujientes. Voltea con cuidado para asegurar una cocción uniforme.
Sirve las tortitas calientes de garbanzos y remolacha con chutney verde, chutney de tamarindo o ketchup como un delicioso snack o aperitivo.
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Hierve los garbanzos hasta que estén suaves pero no demasiado blandos. Los garbanzos demasiado cocidos pueden hacer que la mezcla sea demasiado húmeda, mientras que los poco cocidos pueden dificultar que se unan bien.
Si la mezcla parece demasiado húmeda, ajusta añadiendo más migas de pan.
Ajusta el nivel de especias y sal según tu gusto.
¿Cómo puedo hacer que las tortitas de garbanzos y remolacha queden crujientes al freírlas?
Para lograr tortitas crujientes, asegúrate de cubrirlas uniformemente con sémola (suji) antes de freírlas. Puedes freírlas en aceite caliente o en poca cantidad de aceite en una sartén. Asegúrate de que el aceite esté lo suficientemente caliente antes de añadir las tortitas, ya que esto ayuda a que queden bien crujientes.
¿Puedo hacer las tortitas de garbanzos y remolacha sin gluten?
Sí, puedes hacer estas tortitas sin gluten sustituyendo las migas de pan por migas de pan sin gluten o avena molida. Así podrás disfrutar de un snack delicioso y nutritivo sin gluten.
¿Cuál es la mejor manera de almacenar las tortitas de garbanzos y remolacha sobrantes?
Para almacenar las tortitas sobrantes, colócalas en un recipiente hermético y refrigéralas hasta por 3 días. Para una conservación más prolongada, puedes congelarlas. Solo asegúrate de que estén completamente enfriadas antes de congelarlas y recaliéntalas en el horno o freidora de aire para obtener la mejor textura.
¿Qué puedo servir con las tortitas de garbanzos y remolacha para una comida completa?
Las tortitas de garbanzos y remolacha combinan perfectamente con chutney verde o chutney de tamarindo como acompañamiento. También puedes servirlas junto a una ensalada fresca o en un wrap con tus verduras y salsas favoritas para una comida completa.
¿Puedo sustituir los garbanzos negros por otras legumbres en esta receta?
¡Por supuesto! Aunque los garbanzos negros (kala chana) aportan un sabor y textura únicos, puedes sustituirlos por otras legumbres como lentejas cocidas o garbanzos comunes. Solo asegúrate de que estén bien cocidos y triturados para mantener la consistencia de las tortitas.

