Panecillos redondos individuales, tradicionales en la cocina inglesa y originarios de Escocia, los scones se sirven comúnmente en desayunos y tés en países como Inglaterra, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Se cree que los predecesores escoceses de los scones fueron los bannocks, porciones de pan plano triangular elaboradas con ingredientes similares a los de los panecillos que más tarde se hicieron tan famosos en estas regiones. Hechos principalmente con harina de trigo, centeno...
Procesa la harina, la sal y el polvo de hornear junto con la mantequilla fría hasta que la mezcla tenga una textura similar a migas gruesas, sin formar una masa completamente.
Transfiere a un bol, mezcla el queso rallado y añade gradualmente la leche fría hasta formar una masa uniforme y suave. Evita amasar en exceso.
Extiende la masa con un rodillo en forma de rectángulo de aproximadamente 2 cm de grosor.
Corta círculos y colócalos en una bandeja para hornear previamente engrasada y ligeramente espolvoreada con harina.
Hornea en un horno precalentado a 180°C (350°F) hasta que estén cocidos y ligeramente dorados.
Usa mantequilla fría para garantizar que los scones tengan una textura hojaldrada.
Evita amasar en exceso la masa para que los scones queden suaves y esponjosos.
Sirve los scones calientes para disfrutar de su mejor sabor y textura.
¿Puedo usar otro tipo de queso?
Sí, puedes usar cualquier tipo de queso que prefieras, como cheddar, gouda o incluso una mezcla de quesos para más sabor.
¿Cómo puedo almacenar los scones sobrantes?
Guarda los scones sobrantes en un recipiente hermético a temperatura ambiente por hasta 2 días. Caliéntalos en el horno antes de servir.
¿Puedo congelar los scones?
Sí, puedes congelar los scones después de hornearlos. Déjalos enfriar completamente y luego guárdalos en una bolsa apta para congelador por hasta 3 meses. Caliéntalos en el horno antes de servir.
¿Con qué puedo acompañar estos scones de queso?
Estos scones combinan bien con mantequilla, queso crema o incluso un untable salado como chutney o mermelada de tomate.
¿Puedo hacer estos scones sin gluten?
Sí, puedes sustituir la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten. Asegúrate de que el polvo de hornear también sea sin gluten.
