
Esta receta transforma la clásica papa horneada con brócoli y queso en una divertida, portátil y única forma de muffin. El resultado es un muffin salado, sin corteza, crujiente por fuera y tierno por dentro, lleno de sabor y perfecto para una comida ligera, guarnición o snack.
Precalienta el horno a 200°C (400°F). Ralla las papas Russet usando los agujeros grandes de un rallador de caja. Coloca las papas ralladas en un paño de cocina limpio o en una gasa y exprime la mayor cantidad de humedad posible. Este paso es crucial para que los muffins mantengan su forma y queden crujientes.
En una sartén pequeña, calienta un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla roja finamente picada y saltea durante 2-3 minutos hasta que esté suave. Agrega los ramilletes de brócoli finamente picados y cocina durante otros 3-4 minutos hasta que estén de color verde brillante y ligeramente tiernos. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
En un tazón grande, mezcla las papas ralladas exprimidas, el brócoli y la cebolla salteados, el queso cheddar rallado y la mantequilla derretida enfriada.
Vierte los huevos batidos en la mezcla de papas. En un tazón pequeño aparte, mezcla la harina de trigo, el ajo en polvo, el pimentón ahumado, la sal, la pimienta y la pimienta de cayena (si la usas). Añade la mezcla de harina a la mezcla de papas y revuelve hasta que todo esté bien integrado. Finalmente, incorpora la crema agria o el yogur griego, mezclando solo hasta combinar. Ten cuidado de no mezclar en exceso.
Engrasa generosamente un molde estándar para 12 muffins con aceite de oliva o spray de cocina. Usando una cuchara grande o una cuchara para helado, distribuye la mezcla de manera uniforme en cada cavidad del molde. Presiona suavemente la mezcla con el dorso de la cuchara para compactarla.
Coloca el molde de muffins en el horno precalentado y hornea durante 30-35 minutos. Los muffins estarán listos cuando estén dorados y crujientes en los bordes. Un palillo insertado en el centro debe salir limpio.
Deja que los muffins se enfríen en el molde durante 5 minutos antes de transferirlos cuidadosamente a una rejilla. Sirve calientes con una cucharada de crema agria, un poco de cebollín fresco o tu salsa favorita.
Para una corteza aún más crujiente, puedes colocar un pequeño trozo de mantequilla o un chorrito de aceite encima de cada muffin antes de hornear.
Si lo prefieres, sustituye el cheddar por Gruyère, Monterey Jack o una combinación de tus quesos favoritos.
Complementos como trozos de tocino cocido, jamón picado o champiñones salteados también serían deliciosos.
Estos muffins son excelentes como guarnición para pollo asado o carne, como un desayuno rápido para llevar o como un divertido aperitivo para una fiesta.
Se pueden preparar con anticipación y recalentar en un horno tostador o freidora de aire durante unos minutos para recuperar su crujiente.
¿Puedo usar otro tipo de papa?
Sí, puedes usar papas Yukon Gold o camote para un sabor y textura diferentes.
¿Se pueden congelar estos muffins?
Sí, puedes congelarlos después de hornearlos. Recalienta en un horno o freidora de aire para recuperar su crujiente.
¿Puedo hacer estos muffins sin gluten?
Sí, sustituye la harina de trigo por una mezcla de harina sin gluten.
¿Qué salsas combinan bien con estos muffins?
La crema agria, el aderezo ranch o un alioli picante son excelentes opciones.
¿Puedo hacer estos muffins sin huevo?
Puedes intentar usar harina de linaza mezclada con agua como sustituto del huevo, aunque la textura puede variar ligeramente.
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