
El fudge de chocolate blanco con M&M es el postre perfecto para el Día de San Valentín. Con solo 3 ingredientes y sin necesidad de hornear, este dulce festivo es increíblemente fácil de preparar. La cremosidad del chocolate blanco combinada con el crujiente de los M&M de San Valentín crea un postre delicioso que seguramente impresionará a tus seres queridos. Ya sea que celebres con familia o amigos, este fudge es una adición dulce y...
Forra un molde de 8×8 con papel pergamino.
Derrite las chispas de chocolate blanco y la leche condensada azucarada en una cacerola a fuego bajo, revolviendo constantemente hasta que esté suave.

Retira del fuego y deja enfriar durante 2–3 minutos, revolviendo frecuentemente. Incorpora los M&M.

Extiende la mezcla en el molde preparado y cubre con más M&M.

Refrigera durante 2–3 horas hasta que esté firme, luego corta y disfruta.

Asegúrate de revolver constantemente la mezcla de chocolate mientras se derrite para evitar que se queme.
Para un aspecto más festivo, reserva algunos M&M para espolvorear encima antes de refrigerar.
Usa un cuchillo afilado para cortar el fudge en piezas limpias y uniformes.
¿Puedo usar M&M normales en lugar de los M&M de San Valentín?
Sí, puedes usar M&M normales u otra variedad de temporada para personalizar el fudge para diferentes ocasiones.
¿Cómo debo almacenar el fudge?
Guarda el fudge en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por una semana.
¿Puedo usar otro tipo de chocolate?
Sí, puedes sustituir las chispas de chocolate blanco por chispas de chocolate con leche o chocolate oscuro, aunque el sabor cambiará según el tipo de chocolate.
¿Puedo duplicar la receta?
Sí, puedes duplicar la receta y usar un molde más grande, como uno de 9×13, para hacer más fudge.
¿Puedo agregar otros ingredientes al fudge?
¡Claro! Puedes agregar nueces, chispas de colores u otros dulces para personalizar el fudge a tu gusto.
I’ve got your dinner plans! 🍋healthy(ish), simple recipes for every home cook
