Compartir budines salados es una excelente solución culinaria cuando no sabes qué preparar para el almuerzo o la cena. Este budín de verduras y ricotta es perfecto para el verano: ligero, sabroso y económico. Usando verduras de temporada como calabacín, espinacas y zanahorias, este plato es fácil de preparar y estará listo en poco tiempo para deleitar a tu familia.
Procesa todas las verduras cocidas para crear la base del budín.
En un bol, mezcla las verduras procesadas con los huevos previamente batidos, la ricotta y sazona con sal y pimienta. Remueve bien hasta obtener una masa homogénea.
Vierte la mezcla en el molde elegido, previamente engrasado con aceite.
Espolvorea la superficie del budín con queso parmesano rallado.
Hornea en un horno precalentado a 180°C (350°F) durante unos 10 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
Puedes usar cualquier verdura de temporada que tengas a mano, como brócoli o pimientos, para personalizar el sabor.
Para un sabor más intenso, añade una pizca de nuez moscada o ajo en polvo a la mezcla.
Deja que el budín se enfríe ligeramente antes de cortarlo para que mantenga su forma.
¿Puedo usar otros tipos de queso en lugar de parmesano?
Sí, puedes sustituir el parmesano por Pecorino Romano o cualquier otro queso duro de tu preferencia.
¿Puedo preparar este budín con anticipación?
Sí, puedes preparar el budín con anticipación y guardarlo en el refrigerador. Caliéntalo en el horno o sírvelo frío.
¿Puedo hacer esta receta sin lácteos?
Puedes sustituir la ricotta por una alternativa sin lácteos y usar levadura nutricional en lugar de parmesano para una versión sin lácteos.
¿Con qué puedo acompañar este budín?
Este budín combina muy bien con una ensalada verde fresca o una sopa ligera para una comida completa.
¿Puedo congelar el budín?
Sí, puedes congelar el budín después de hornearlo. Déjalo enfriar completamente, envuélvelo bien y guárdalo en el congelador hasta por 2 meses.
