Una sopa de tomate asado rica y reconfortante con un toque de crema de coco, perfecta para días acogedores.
Precalienta el horno a 200°C (400°F). Coloca los tomates cortados por la mitad, la cebolla en cuartos y el bulbo de ajo en una bandeja para hornear.
Rocía con aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Asa durante 25-30 minutos, o hasta que los tomates estén caramelizados y el ajo esté suave.
Una vez asado, exprime los dientes de ajo suavizados de sus pieles.
Transfiere los tomates, la cebolla y el ajo asados a una olla grande. Agrega el caldo de verduras o pollo, la crema de coco, la albahaca seca, las hojuelas de chile y sazona adicionalmente si es necesario.
Usa una batidora de mano para hacer puré la mezcla hasta que esté suave. Para una textura más fina, cuela la sopa con un colador, reservando la pulpa para otro plato si lo deseas.
Sirve la sopa caliente en tazones y rocía un poco de leche de coco por encima para mayor cremosidad. Sirve caliente.
Para una sopa más picante, aumenta la cantidad de hojuelas de chile.
Usa albahaca fresca en lugar de seca para un sabor más vibrante.
¿Cómo puedo hacer que la sopa de tomate asado sea apta para veganos?
Para hacer esta sopa de tomate asado apta para veganos, simplemente utiliza caldo de verduras en lugar de caldo de pollo y asegúrate de que la crema de coco no contenga lácteos. Esta receta ya es compatible con una dieta vegana, lo que la convierte en una excelente opción para quienes siguen una alimentación basada en plantas.
¿Cuáles son algunas buenas sustituciones para los ingredientes de la sopa de tomate asado?
Si no tienes crema de coco, puedes sustituirla por crema de anacardo o un chorrito de leche de almendra para una versión más ligera. Para los tomates, puedes usar tomates enlatados si no tienes frescos, aunque asar tomates frescos aporta un sabor único. Además, si prefieres una sopa más suave, puedes omitir las hojuelas de chile.
¿Cómo debo almacenar las sobras de la sopa de tomate asado?
Las sobras de la sopa de tomate asado se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 4 días. Si deseas conservarla por más tiempo, puedes congelar la sopa hasta por 3 meses. Solo asegúrate de dejarla enfriar completamente antes de transferirla a un recipiente apto para congelador.
¿Con qué puedo acompañar la sopa de tomate asado para una comida completa?
La sopa de tomate asado combina maravillosamente con sándwiches de queso a la parrilla, pan crujiente o una ensalada fresca. Para una comida más sustanciosa, considera servirla con una guarnición de quinoa o una baguette caliente para mojar en la deliciosa sopa.
¿Cuál es el mejor método de cocción para lograr sabores intensos en la sopa de tomate asado?
Asar los tomates, la cebolla y el ajo a alta temperatura carameliza sus azúcares naturales, realzando los sabores de la sopa. Asegúrate de asarlos hasta que estén bien caramelizados y suaves, lo que generalmente toma unos 25-30 minutos a 200°C (400°F). Este paso es clave para una sopa de tomate asado rica y reconfortante.
