La avena nocturna es una de las formas más fáciles de preparar un desayuno sólido, rápido y delicioso. Además, puedes variar a tu gusto, cambiando los sabores según tus preferencias. La idea es sencilla: elige tu avena o harina, remójala en café durante la noche, añade una capa de cacao, otra de yogur, espolvorea un poco más de cacao y termina con granola o frutos secos. También puedes agregar proteína en polvo a la avena...
Combina la avena y el café en un recipiente. Cubre y deja que se remoje durante la noche en el refrigerador.
A la mañana siguiente, añade una capa de cacao en polvo sobre la avena remojada.
Extiende una capa de yogur sobre el cacao en polvo.
Espolvorea otra capa de cacao en polvo sobre el yogur.
Termina añadiendo granola y frutos secos para un toque crujiente.
Puedes usar café con sabor para darle un giro único a la receta.
Sustituye el yogur por una alternativa sin lácteos para una versión vegana.
Agregar proteína en polvo puede hacer este desayuno más completo y adecuado para después del ejercicio.
Experimenta con diferentes toppings como frutas frescas o semillas para añadir más nutrientes.
¿Puedo usar café instantáneo en lugar de café preparado?
Sí, puedes disolver café instantáneo en agua y usarlo como sustituto del café preparado.
¿Puedo hacer esta receta vegana?
¡Por supuesto! Usa yogur vegetal y asegúrate de que tu granola sea apta para veganos.
¿Cuánto tiempo puedo almacenar la avena remojada?
Puedes guardar la avena remojada en el refrigerador hasta por 2 días.
¿Puedo omitir la proteína en polvo?
Sí, la proteína en polvo es opcional y puedes prescindir de ella sin afectar la receta.
¿Qué tipo de frutos secos funcionan mejor para esta receta?
Las almendras, nueces o avellanas funcionan bien, pero puedes usar los frutos secos que prefieras.
