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La tarta de queso es un postre delicioso e increíblemente versátil que permite diferentes combinaciones al preparar el relleno. La receta de hoy es una tarta de queso con duraznos y una base suave de queso crema: un postre ligero, delicioso y refrescante, perfecto para servir en verano después de la cena. Los duraznos pueden ser en almíbar o frescos, pero si usas duraznos frescos, necesitarás hervirlos en agua con azúcar para ablandarlos. A continuación,...
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En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Mezcla bien y añade la mantequilla fría cortada en trozos pequeños.
Usando un tenedor, primero crea una textura arenosa y luego junta la mezcla suavemente hasta formar una masa sin trabajarla demasiado.
Envuelve la masa en plástico y refrigérala durante 1 hora.
Extiende la masa y úsala para forrar un molde para tartas previamente engrasado y enharinado. Pincha toda la base con un tenedor.
Precalienta el horno a 180°C (350°F) y hornea la base durante 10 minutos. Retírala del horno y deja que se enfríe.
Corta los duraznos en gajos y colócalos en un colador para escurrir el exceso de almíbar.
Distribuye las rodajas de durazno uniformemente sobre la base ya enfriada.
En un bol, mezcla el queso crema, la leche condensada, los huevos y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
Vierte la mezcla cremosa sobre los duraznos.
Hornea en un horno precalentado a 160°C (320°F) durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio.
Retira la tarta de queso del horno y deja que se enfríe completamente antes de refrigerarla.
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Si usas duraznos frescos, hiérvelos en agua con azúcar para ablandarlos antes de usarlos.
Asegúrate de que la base esté completamente fría antes de añadir el relleno para evitar que se humedezca.
Refrigera la tarta de queso durante unas horas antes de servirla para mejorar su textura y sabor.
Sirve con crema batida para un toque extra de indulgencia.
¿Puedo usar duraznos frescos en lugar de duraznos en almíbar?
Sí, puedes usar duraznos frescos. Hiérvelos en agua con azúcar para ablandarlos antes de usarlos.
¿Cuánto tiempo debo refrigerar la tarta de queso antes de servirla?
Refrigera la tarta de queso durante al menos 2-3 horas para que se asiente y mejore su sabor.
¿Puedo sustituir el queso crema por otro ingrediente?
El queso crema es esencial para la textura y el sabor de esta tarta de queso. Sustituirlo puede alterar significativamente la receta.
¿Cuál es la mejor manera de almacenar las sobras de la tarta de queso?
Guarda las sobras de la tarta de queso en un recipiente hermético en el refrigerador durante 3-4 días.
¿Puedo congelar la tarta de queso para usarla más tarde?
Sí, puedes congelar la tarta de queso. Envuélvela bien en plástico y guárdala en el congelador hasta por 1 mes.

