Este estofado de cordero es un plato reconfortante, perfecto para las noches frescas. El cordero tierno, combinado con una variedad de verduras y hierbas aromáticas, crea una comida llena de sabor y satisfacción. Es una receta que evoca recuerdos de reuniones familiares y cenas acogedoras.
Corta la carne de cordero en trozos pequeños y sofríela en aceite caliente junto con las cebollas picadas.
Deja que la mezcla se cocine hasta que esté blanda, luego espolvorea con la harina.
Añade el vino blanco y deja que reduzca ligeramente. Luego incorpora la pulpa de tomate, el tomillo, el orégano, la hoja de laurel, la sal y la pimienta.
Pela y corta en dados las zanahorias y las patatas, luego agrégalas a la olla.
Cocina hasta que las verduras estén tiernas, añadiendo agua o caldo si es necesario para mantener la humedad.
Unos 10 minutos antes de que termine la cocción, añade los guisantes enlatados.
Sirve bien caliente.
Para un sabor más intenso, marina la carne de cordero con hierbas y especias durante unas horas antes de cocinar.
Usa hierbas frescas en lugar de secas para un plato más aromático.
Sirve el estofado con pan crujiente o sobre una cama de arroz para una comida completa.
¿Puedo usar otros tipos de carne para esta receta?
Sí, puedes sustituir el cordero por ternera o pollo, pero el tiempo de cocción puede variar.
¿Puedo preparar este estofado con antelación?
¡Por supuesto! Este estofado sabe aún mejor al día siguiente, ya que los sabores se mezclan.
¿Qué puedo usar en lugar de vino blanco?
Puedes usar caldo de pollo o de verduras como sustituto del vino blanco.
¿Puedo congelar las sobras?
Sí, este estofado se congela bien. Guárdalo en un recipiente hermético y caliéntalo cuando lo necesites.
¿Cómo puedo espesar el estofado si está demasiado líquido?
Puedes mezclar una pequeña cantidad de harina o maicena con agua y añadirla al estofado para espesarlo.
