Galletas de jengibre deliciosamente especiadas, perfectas para la temporada festiva o cualquier ocasión en la que se aprecie un toque de especias. Estas galletas son sabrosas, suaves por dentro y ligeramente crujientes por fuera.
Precalienta el horno a 175°C (350°F). Forra una bandeja para hornear con papel pergamino.
En un bol mediano, mezcla la harina, el bicarbonato de sodio, el jengibre, la canela, el clavo de olor, la nuez moscada y la sal.
En un bol grande, bate la mantequilla y el azúcar hasta que estén ligeros y esponjosos. Añade el huevo y luego incorpora la melaza.
Agrega gradualmente los ingredientes secos a la mezcla de melaza hasta que estén bien integrados.
Extiende la masa. Mantén un grosor de 3 mm o según prefieras. Corta las formas usando un cortador de galletas en forma de muñeco de jengibre o cualquier forma de tu elección.
Hornea durante 10-12 minutos en el horno precalentado, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Deja enfriar en la bandeja durante unos minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
Para un sabor extra, espolvorea un poco de azúcar gruesa sobre las galletas antes de hornearlas.
¿Cómo debo almacenar las galletas de jengibre?
Guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por una semana. También se pueden congelar hasta por tres meses.
¿Puedo sustituir la melaza en la receta?
Sí, puedes reemplazar la melaza con miel para un sabor más suave.
¿Con qué puedo servir las galletas de jengibre?
Sirve estas galletas de jengibre con un vaso de leche fría o una taza de té o café caliente.
¿Puedo añadir otros ingredientes a las galletas?
Sí, puedes agregar chispas de chocolate para un toque divertido.
¿Cuál es la textura de estas galletas de jengibre?
Estas galletas son suaves por dentro y ligeramente crujientes por fuera.
