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Perfectos para el desayuno, la merienda e incluso ideales para fiestas infantiles, la receta de hoy presenta deliciosos bollos suizos. Dorados por fuera y con una masa suave y húmeda por dentro, gracias a la adición de miel, estos bollos suizos también se pueden servir rellenos de mermelada, crema pastelera o opciones saladas como jamón y queso, Roquefort o queso crema con finas hierbas. Sorprende a tu familia con una receta sencilla, única y deliciosa.
En un bol, mezcla la harina con la sal. Haz un hueco en el centro y añade la levadura desmenuzada, los huevos ligeramente batidos, el azúcar, la miel y la mantequilla ablandada. Incorpora poco a poco la leche mientras mezclas los ingredientes desde el centro, formando la masa.
Una vez formada la masa, amásala sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener una masa suave y elástica. Si es necesario, añade un poco más de harina, pero no demasiada, ya que la masa debe permanecer blanda y homogénea para que leve fácilmente.
Coloca la masa en un bol, cúbrela con film plástico o un paño de cocina y déjala reposar hasta que duplique su tamaño, aproximadamente una hora.
Después de que la masa haya levado, retírala del bol y divídela en porciones de aproximadamente 12 cm. Forma bollos redondos con cada porción.
Coloca los bollos suizos en una bandeja para hornear previamente engrasada y enharinada, asegurándote de que estén separados para que tengan espacio para expandirse durante el horneado.
Deja reposar los bollos durante unos 30 minutos para que vuelvan a levar.
Hornea los bollos suizos durante unos 10 minutos en un horno precalentado a 180°C. Antes de hornear, pincélalos con un poco de leche para darles un acabado brillante.
Una vez que los bollos estén cocidos y dorados, retíralos del horno.
Asegúrate de que la leche esté a temperatura ambiente para ayudar a que la levadura se active correctamente.
Evita añadir demasiada harina al amasar, ya que la masa debe permanecer suave y elástica.
Pincela los bollos con leche antes de hornearlos para un acabado brillante y dorado.
Puedes rellenar los bollos con rellenos dulces o salados después de hornearlos para darles más sabor.
¿Puedo usar levadura seca en lugar de levadura fresca?
Sí, puedes sustituir la levadura fresca por levadura seca. Usa aproximadamente 13 g de levadura seca como reemplazo.
¿Cómo sé si la masa ha levado lo suficiente?
La masa debe duplicar su tamaño y sentirse ligera y aireada al tacto.
¿Puedo congelar los bollos?
Sí, puedes congelar los bollos después de hornearlos. Déjalos enfriar completamente y guárdalos en un recipiente hermético o bolsa para congelar.
¿Qué otros rellenos puedo usar?
Puedes usar mermelada, crema pastelera, jamón y queso, Roquefort o queso crema con finas hierbas como rellenos.
¿Cómo puedo almacenar los bollos sobrantes?
Guarda los bollos sobrantes en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 2 días o refrigéralos hasta por una semana.

