Los scones son un delicioso panecillo horneado, ideal para disfrutar con té. Tienen una textura ligera y esponjosa, con un exterior ligeramente crujiente. Pueden ser dulces, servidos con mermelada y crema, o salados, acompañados de queso y hierbas.
Precalienta el horno a 180°C (356°F).
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, el polvo para hornear y la sal.
Incorpora la mantequilla fría usando un cortador de masa o un tenedor hasta que la mezcla tenga una textura de migas gruesas.
En un bol aparte, bate la leche, el huevo y el extracto de vainilla.
Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y vierte la mezcla líquida. Revuelve hasta que se integren justo.
Incorpora los ingredientes opcionales si los estás utilizando.
Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa suavemente unas cuantas veces hasta que se forme una masa. Dale forma de círculo de aproximadamente 2.5 cm de grosor.
Corta en 8 triángulos y colócalos en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino.
Hornea durante 15-20 minutos, hasta que los scones estén dorados.
Deja enfriar ligeramente sobre una rejilla antes de servir.
Asegúrate de que la mantequilla y la leche estén frías para lograr la mejor textura.
No trabajes demasiado la masa para mantener los scones tiernos.
¿Cómo debo almacenar los scones sobrantes?
Guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 2 días. Para almacenarlos por más tiempo, congela los scones y recalienta en el horno.
¿Con qué puedo servir los scones?
Sírvelos con crema de leche y mermelada de fresa para una combinación clásica. Acompaña los scones salados con sopas o ensaladas.
¿Puedo hacer scones más saludables?
Para una versión más saludable, usa harina integral y reduce el azúcar a la mitad.
¿Qué variaciones puedo probar con esta receta de scones?
Sustituye las frutas secas por nueces o chispas de chocolate para una versión dulce.
¿Cuál es la mejor manera de lograr una textura ligera y esponjosa?
Asegúrate de que la mantequilla y la leche estén frías y no trabajes demasiado la masa.
