Esta receta, arraigada en la cocina judía, es perfecta para una tarde lluviosa acompañada de té. Es una receta urbana que reúne a toda la familia con sus deliciosos sabores. La combinación de avellanas molidas y crema batida la convierte en un placer que no puedes dejar de preparar.
Bate las yemas de huevo y agrega gradualmente el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa.
Añade las avellanas molidas y, por último, incorpora suavemente las claras de huevo batidas a punto de nieve.
Una vez que el pastel esté frío, cúbrelo con crema batida (crema chantilly).
Asegúrate de que las claras de huevo estén batidas a punto de nieve para una textura ligera y aireada.
Usa jugo de limón fresco para un sabor más intenso.
Deja que el pastel se enfríe completamente antes de añadir la crema batida para evitar que se derrita.
¿Puedo usar otro tipo de fruto seco en lugar de avellanas?
Sí, puedes sustituir las avellanas molidas por almendras o nueces, aunque el sabor será ligeramente diferente.
¿Qué es la crema chantilly?
La crema chantilly es simplemente crema batida endulzada, a menudo aromatizada con vainilla.
¿Puedo hacer este pastel sin gluten?
Sí, puedes reemplazar la harina de matzá con una alternativa sin gluten como harina de almendra.
¿Cómo sé que las claras de huevo están batidas a punto de nieve?
Las claras deben mantener su forma firme y no colapsar cuando levantes el batidor.
¿Puedo guardar este pastel para más tarde?
Sí, guarda el pastel en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días.
