Una sopa cremosa y deliciosa de brócoli, perfecta para una comida reconfortante. Esta receta versátil y fácil de preparar resalta los sabores ricos del brócoli fresco en una sopa suave y aterciopelada.
En una cacerola, derrite la mantequilla. Añade la harina y mezcla rápidamente.
Vierte gradualmente la leche caliente mientras bates continuamente.
Diluye la fécula de maíz en un poco de agua y agrégala a la mezcla.
Continúa mezclando a fuego bajo hasta que la salsa espese.
Sazona con sal y nuez moscada. Reserva.
Lava y separa las ramitas del brócoli, reservando los tallos.
Escalda las ramitas en agua hirviendo durante 5 minutos, escúrrelas y reserva.
En la misma agua utilizada para escaldar, cocina los tallos picados hasta que estén tiernos.
Retira, cuela y licúa con una taza del agua de cocción y la salsa blanca preparada hasta obtener una mezcla homogénea.
Fríe ligeramente las ramitas de brócoli reservadas en un poco de manteca o mantequilla.
En una cacerola, combina la crema de brócoli licuada con la salsa blanca.
Añade las ramitas de brócoli fritas y cocina todo a fuego bajo durante 5 minutos.
Sirve la crema de brócoli caliente, decorada con queso parmesano rallado.
No cocines demasiado el brócoli. Escaldarlo solo 5 minutos lo mantiene vibrante y ligeramente crujiente.
Usa una licuadora de alta velocidad o cuela la mezcla de brócoli y salsa blanca para un acabado más cremoso.
¿Puedo usar salsa blanca comprada en lugar de hacerla desde cero?
Sí, puedes sustituirla por salsa blanca (bechamel) comprada, pero la casera te da más control sobre la textura y el sabor.
¿Se puede preparar este plato con anticipación?
Sí. Puedes prepararlo con un día de antelación. Guárdalo cubierto en el refrigerador y caliéntalo suavemente en la estufa o en el horno antes de servir.
¿Es necesario freír las ramitas de brócoli?
Freírlas añade sabor y textura extra, pero puedes omitir este paso si prefieres una versión más ligera o baja en grasa.
¿Puedo usar otros tipos de queso en lugar de parmesano?
Por supuesto. El cheddar, mozzarella o Gruyère funcionan bien y se derriten suavemente, pero ten en cuenta que pueden alterar el perfil de sabor.
¿Cómo evito que la salsa blanca quede grumosa?
Bate constantemente mientras añades la leche caliente poco a poco. Además, asegúrate de que la fécula de maíz esté completamente disuelta en agua fría antes de agregarla a la salsa.
