Este delicioso pudín de arándanos es un postre dulce y afrutado que combina la acidez de los arándanos frescos con una textura suave y esponjosa. Perfecto para una ocasión especial o como un reconfortante capricho después de la cena.
Precalienta el horno a 180°C (350°F).
En un bol mediano, mezcla la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal.
Añade la mantequilla derretida, la ralladura de limón y la miel. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Incorpora suavemente los arándanos a la masa.
Vierte la mezcla en un molde para hornear previamente engrasado.
Hornea durante 30-35 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
Deja que el pudín se enfríe ligeramente antes de servir.
Para un toque especial, sirve el pudín con una bola de helado de vainilla o una cucharada de crema batida.
¿Puedo usar arándanos congelados en lugar de frescos?
Sí, puedes usar arándanos congelados. Solo asegúrate de descongelarlos y escurrirlos antes de añadirlos a la masa.
¿Cómo debo almacenar el pudín sobrante?
Guarda los restos en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días.
¿Puedo hacer este pudín vegano?
Sí, para una versión vegana, usa leche de almendras y aceite de coco en lugar de mantequilla.
¿Con qué puedo acompañar el pudín de arándanos?
Sírvelo tibio o a temperatura ambiente, solo o con una bola de helado o crema batida.
¿Puedo usar otras bayas en lugar de arándanos?
Sí, puedes sustituir los arándanos por frambuesas o moras para un sabor diferente.
