
Nunca me han gustado mucho los tomates, ¿y la sopa de tomate? Tampoco es lo mío. Pero una tarde fría en casa de una amiga, me ofreció un cuenco de este cálido y ácido rasam de tomate con arroz y papad. No esperaba mucho... pero con una cucharada de ese caldo rico en tamarindo y especias, quedé enganchada. El toque audaz de la pimienta negra, el aroma terroso del comino tostado, la calidez del ajo...
Coloca el tamarindo en un cuenco y vierte agua tibia. Déjalo remojar durante 10–15 minutos hasta que esté blando. Exprime la pulpa y cuélala para eliminar semillas y fibras. Reserva el extracto de tamarindo.
En una olla a presión, añade los tomates con 1 taza de agua. Cocina durante 1–2 silbidos y deja que la presión se libere naturalmente. Si no usas olla a presión, hierve los tomates en una olla tapada durante 10–15 minutos hasta que estén blandos.
Una vez que se enfríen un poco, licúa los tomates hasta obtener un puré suave. Cuela para eliminar pieles o semillas.
Vierte el puré de tomate colado nuevamente en la olla. Añade el extracto de tamarindo, pimienta negra triturada, comino, ajo (si lo usas), cúrcuma, sal y las 3 tazas de agua restantes. Mezcla bien.
Déjalo hervir a fuego lento durante 8–10 minutos para que los sabores se desarrollen.
Calienta aceite en una sartén pequeña. Añade las semillas de mostaza y deja que chisporroteen. Agrega una pizca de hing y las hojas de curry. Saltea durante unos segundos hasta que estén aromáticas.
Vierte este temperado sobre el rasam que está hirviendo. Cocina durante otros 3–4 minutos para que el temperado se integre bien.
Apaga el fuego. Decora con hojas frescas de cilantro o menta.
Sírvelo caliente como una sopa reconfortante o acompañado de arroz al vapor y papad para un toque tradicional.
Ajusta la sal y la pimienta según tu gusto.
Tostar ligeramente los tomates antes de hervirlos añade un sabor ahumado.
Omite el ajo si prefieres una versión sin ajo — ¡es igual de deliciosa!
¿Puedo hacer rasam sin olla a presión?
Sí, puedes hervir los tomates en una olla tapada durante 10–15 minutos hasta que estén blandos.
¿El rasam de tomate es bueno para la salud?
¡Sí! Es ligero, fácil de digerir y está lleno de ingredientes como tamarindo, pimienta negra y comino que favorecen la digestión y alivian los síntomas del resfriado. Además, es bajo en calorías y naturalmente vegano.
¿Puedo hacer rasam de tomate sin tamarindo?
Sí. Puedes usar jugo de limón o un poco de pasta de tomate como sustituto, pero el sabor será ligeramente diferente.
¿Puedo omitir el ajo en esta receta?
¡Por supuesto! El ajo aporta sabor, pero el rasam sabe genial sin él también.
¿Puedo preparar el rasam de tomate con anticipación?
Sí, se conserva bien en el refrigerador hasta por 2 días. Solo caliéntalo antes de servir — los sabores se intensifican con el tiempo.
¿Este rasam se hace con lentejas?
No, esta versión no lleva lentejas. Es un rasam ligero a base de tamarindo y tomate. Algunas personas añaden un poco de toor dal para una textura más espesa.
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