Originarias de China, las espinacas llegaron a Europa en el siglo XI. Hoy en día existen tres especies comestibles diferentes. Ricas en betacaroteno, las espinacas tienen la capacidad única de convertirse en vitamina A, lo que las convierte en un vegetal ideal que nos permite aprovechar las propiedades de esta vitamina sin riesgo de consumirla en exceso. También son ricas en clorofila, y los investigadores destacan sus propiedades anticancerígenas, haciendo del jugo de espinacas una...
Cocina las espinacas escaldándolas en agua hirviendo. Escúrrelas bien.
En una sartén, saltea las espinacas con el ajo picado y un poco de mantequilla.
Escurre nuevamente las espinacas y mézclalas con la nata para cocinar. Sazona con sal y pimienta.
Divide la mezcla de espinacas en recipientes individuales aptos para horno. Espolvorea con pan rallado y queso parmesano rallado.
Gratina en un horno precalentado a 180°C durante 15 minutos, o hasta que esté dorado y burbujeante.
Asegúrate de escurrir bien las espinacas después de escaldarlas para evitar exceso de agua en el gratín.
Para un sabor extra, utiliza queso parmesano recién rallado en lugar de variedades preenvasadas.
Puedes añadir una pizca de nuez moscada a la mezcla de espinacas para un toque aromático sutil.
¿Puedo usar espinacas congeladas en lugar de frescas?
Sí, puedes usar espinacas congeladas. Asegúrate de descongelarlas y escurrirlas bien antes de utilizarlas.
¿Qué puedo usar como sustituto de la nata para cocinar?
Puedes usar una mezcla de leche y un poco de mantequilla o nata ligera como sustituto de la nata para cocinar.
¿Puedo preparar este plato con anticipación?
Sí, puedes preparar la mezcla de espinacas y montar los gratines con anticipación. Guárdalos en el refrigerador y gratina justo antes de servir.
¿Qué otros quesos puedo usar en lugar de parmesano?
Puedes usar Gruyère, Pecorino Romano o incluso cheddar para un perfil de sabor diferente.
¿Este plato es apto para vegetarianos?
Sí, este plato es vegetariano ya que no contiene carne ni mariscos.
