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Las etiquetas y la información nutricional se generan automáticamente y pueden ser inexactas. Comprueba siempre la lista completa de ingredientes antes de cocinar.
Esta receta de ragda perfecto y sencillo es una versión con mínimo temperado que ofrece una textura cremosa, estilo chaat, sin necesidad de papas. El proceso es simple y el resultado es un ragda espeso y lleno de sabor que combina perfectamente con pattice o se puede usar en chaats. ¡Si eres fanático de la comida callejera india, esta receta es imprescindible!
Lava los guisantes secos 2–3 veces a fondo.
Remoja los guisantes en agua durante 8–10 horas o toda la noche hasta que se hinchen bien. Si los guisantes están viejos, remójalos en agua tibia.
Escurre los guisantes remojados y añade 4 tazas de agua fresca.
Cocina los guisantes en una olla a presión durante 4–5 pitos a fuego medio. Deja que la presión se libere de forma natural.

Comprueba si los guisantes se aplastan fácilmente entre los dedos. Si no están suaves, cocina 1–2 pitos más.

Calienta el aceite en una cacerola profunda y añade las semillas de comino. Deja que chisporroteen.

Añade la asafoetida y la cúrcuma en polvo. Remueve rápidamente para evitar que se quemen.

Añade el cilantro en polvo e inmediatamente incorpora los guisantes cocidos junto con su agua.
Añade sal y aplasta ligeramente alrededor del 20–25% de los guisantes con un machacador para lograr una textura cremosa.
Cocina a fuego lento durante 8–10 minutos, removiendo ocasionalmente. Ajusta la consistencia según sea necesario añadiendo agua caliente si está muy espeso o cocinando más tiempo si está muy líquido.


Decora con hojas de cilantro picadas.

Añade una pizca de azúcar y unas gotas de jugo de limón o agua de tamarindo para equilibrar los sabores.
Mantén el ragda ligeramente salado, ya que las chutneys añadirán más sabor después.
Asegúrate de remojar los guisantes durante el tiempo recomendado para lograr la textura adecuada. Deben remojarse al menos 8 horas.
Aplastar ligeramente una parte de los guisantes le da al ragda una textura cremosa, estilo chaat, sin necesidad de usar papas.
Ajusta la consistencia del ragda para que sea espeso pero fluido, asegurándote de que cubra uniformemente al verterlo sobre el pattice.
Para una experiencia chaat perfecta, equilibra los sabores con una pizca de azúcar y unas gotas de jugo de limón o agua de tamarindo.
¿Puedo usar guisantes enlatados en lugar de guisantes secos?
No se recomienda usar guisantes enlatados para esta receta, ya que no tienen la textura ni el sabor de los guisantes secos remojados y cocidos.
¿Qué hago si mis guisantes no están suaves después de cocinarlos a presión?
Si los guisantes no están suaves, cocínalos 1–2 pitos más en la olla a presión hasta que se aplasten fácilmente entre los dedos.
¿Puedo omitir la asafoetida?
Sí, puedes omitir la asafoetida si no la tienes o prefieres no usarla. Sin embargo, aporta un sabor sutil al plato.
¿Cómo ajusto la consistencia del ragda?
Si el ragda está muy espeso, añade agua caliente para diluirlo. Si está muy líquido, cocínalo más tiempo y aplasta un poco más los guisantes.
¿Puedo preparar este ragda con anticipación?
Sí, puedes preparar el ragda con anticipación y recalentarlo antes de servir. Ajusta la consistencia con agua caliente si es necesario. Se mantiene fresco durante 2–3 días si se refrigera.
Cooking has always been my way of spreading love and warmth. Through this channel, I share recipes close to my heart—some from childhood memories, some from daily life, and some festive treats. It’s my little space to celebrate the joy of homemade food and connect with fellow food lovers.
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