La jericaya es un postre tradicional mexicano similar al flan o a una crema pastelera. Originario del estado de Jalisco, tiene una textura rica y cremosa con un toque de canela.
En una cacerola, bate el azúcar con las yemas de huevo.
Añade poco a poco 3 tazas de leche mientras mezclas.
Coloca la cacerola a fuego bajo y cocina, removiendo constantemente, hasta que la mezcla espese ligeramente.
Luego añade las 3 tazas de leche restantes, la esencia de vainilla, el jerez, las almendras molidas y una pizca de sal. Mezcla bien para integrar.
Vierte la mezcla de crema en moldes individuales para flan o ramequines de vidrio.
Precalienta el horno a 180°C (350°F).
Coloca los moldes llenos en un baño María y hornea durante aproximadamente 1 hora o hasta que la crema esté firme.
Una vez horneada, espolvorea un poco de azúcar sobre cada jericaya.
Usa un soplete de cocina para caramelizar cuidadosamente la superficie hasta que esté dorada y crujiente.
Asegúrate de que la leche no esté demasiado caliente al mezclarla con los huevos para evitar que se cuajen.
Para una textura más suave, cuela la crema antes de verterla en los ramequines.
Usa un baño María para evitar que la crema se agriete y asegurar una cocción uniforme.
¿Necesito un soplete para caramelizar la superficie?
Un soplete de cocina da el mejor resultado, pero también puedes colocar las jericayas bajo un gratinador caliente durante unos minutos—vigila de cerca para evitar que se quemen.
¿Cómo debo almacenar las jericayas sobrantes?
Guarda las jericayas cubiertas en el refrigerador hasta por 3 días.
¿Puedo preparar la jericaya con anticipación?
Sí, se puede preparar con un día de anticipación y guardar en el refrigerador. Carameliza la superficie justo antes de servir.
¿Con qué puedo decorar la jericaya?
Puedes decorar con una pizca de canela molida o frutas frescas para añadir sabor y presentación.
¿Puedo omitir el jerez?
Sí. Aunque el jerez aporta un sabor único, puedes prescindir de él o reemplazarlo con un chorrito de leche o un poco de ralladura de naranja.
