Su nombre en francés significa 'derretido', pero la fondue es un plato suizo, una forma de preparar queso que surgió como método para evitar desperdiciar quesos endurecidos. Muchos gourmets afirman que es la mejor manera de reunirse con amigos y disfrutar de una excelente comida sin que el anfitrión tenga que esforzarse demasiado. Esta receta te enseña cómo preparar una deliciosa fondue de queso para compartir con familia o amigos.
Frota el recipiente especial para fondue con el diente de ajo.
Añade los dos tipos de queso rallado al recipiente.
Agrega el vino, el jugo de limón y la fécula de maíz.
Remueve la mezcla lentamente en forma de ocho.
Añade el Kirsch y sazona con pimienta y nuez moscada, removiendo hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
Lleva el recipiente a la mesa y mantén el calor bajo durante la comida.
Asegúrate de remover la mezcla de queso en forma de ocho para evitar que se pegue al recipiente.
Usa pan del día anterior para mojar, ya que se mantiene mejor en el queso.
Si la fondue queda demasiado espesa, añade un poco más de vino para ajustar la consistencia.
¿Qué tipo de pan es mejor para la fondue de queso?
El pan crujiente del día anterior es ideal, ya que se mantiene bien al sumergirlo en el queso.
¿Puedo sustituir el Kirsch en la receta?
Sí, puedes sustituir el Kirsch por otro aguardiente de frutas o eliminarlo, aunque aporta un sabor único a la fondue.
¿Cómo evito que el queso se agrupe?
Asegúrate de rallar el queso finamente y remueve continuamente en forma de ocho mientras lo cocinas.
¿Qué puedo servir con la fondue de queso además de pan?
Puedes servir papas hervidas, verduras frescas como brócoli o zanahorias, e incluso rodajas de manzana para mojar.
¿Puedo hacer esta receta sin alcohol?
Sí, puedes reemplazar el vino con jugo de uva blanca sin alcohol y omitir el Kirsch.
