Un plato sencillo y delicioso con tomates frescos y albahaca, perfecto para una cena rápida.
En una cacerola, coloca el puré de yuca caliente. Añade la margarina, sal y pimienta, mezclando hasta que la margarina se haya absorbido por completo.
Luego agrega la crema fresca e incorpora bien. Retira del fuego y reserva.
En una sartén, sofríe la cebolla picada y los dientes de ajo en un poco de aceite hasta que la cebolla esté transparente.
Añade la carne seca cocida, desmenuzada y desalada, y sofríe durante un minuto.
Luego agrega los tomates picados, sazonando con sal y pimienta según sea necesario.
Engrasa una fuente para horno con aceite. Coloca la mitad del puré de yuca en el fondo, luego añade el relleno de carne seca y termina cubriendo con el resto del puré de yuca.
Espolvorea queso parmesano rallado por encima y gratina en un horno caliente durante 5 minutos.
Desala la carne seca correctamente. Remójala en agua durante varias horas o toda la noche, cambiando el agua varias veces, luego cocínala y desmenúzala antes de usar.
Usa una fuente para horno antiadherente o bien engrasada. Esto evita que la yuca se pegue y ayuda a lograr una capa superior crujiente al gratinar.
¿Puedo preparar este plato con anticipación?
Sí, puedes preparar la cazuela con antelación. Ensámblala completamente, cúbrela y guárdala en el refrigerador hasta por 24 horas. Cuando estés listo para servir, espolvorea con queso parmesano y gratina según las instrucciones.
¿Puedo sustituir la carne seca por otro ingrediente?
Sí, puedes usar pollo desmenuzado, carne molida o incluso verduras salteadas como alternativa a la carne seca. Solo asegúrate de que cualquier sustitución esté bien sazonada.
¿Puedo congelar las sobras?
Sí, puedes congelar este plato. Déjalo enfriar completamente, divídelo en porciones y guárdalo en recipientes herméticos. Congélalo hasta por 2 meses. Recalienta en el horno o microondas antes de servir.
