El calamar es un molusco versátil perfecto para innumerables recetas, desde el clásico calamar en su tinta hasta calamares rellenos y los tradicionales calamares a la romana. Este es uno de los métodos de cocción más tradicionales, ideal para servir como aperitivo o como plato principal acompañado de una ensalada. El secreto para que estos calamares a la romana queden súper crujientes y ligeros es separar las claras de las yemas, creando una masa especial....
Corta cada calamar en anillos de tamaño medio y colócalos en un bol. Reserva.
Separa las yemas de las claras de los huevos.
Añade dos cucharadas de harina a las yemas y mezcla bien.
Bate las claras de huevo a punto de nieve y luego incorpóralas suavemente a la mezcla de yemas con movimientos envolventes.
Reboza los anillos de calamar en la masa.
Fríe los anillos de calamar en una sartén con abundante aceite caliente, asegurándote de que el aceite no se queme.
Una vez dorados, retira los calamares y colócalos en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Evita cocinar demasiado el calamar para que no se vuelva duro.
Asegúrate de que el aceite esté caliente pero no quemándose para lograr una textura crujiente.
Utiliza solo la parte más gruesa del calamar para esta receta y guarda los tentáculos para otros platos como salsas para pasta.
¿Por qué es importante separar las claras de las yemas?
Separar las claras de las yemas crea una masa más ligera y crujiente para los calamares.
¿Cómo puedo evitar que el calamar se vuelva duro?
Evita cocinar demasiado el calamar friéndolo en aceite caliente y retirándolo tan pronto esté dorado.
¿Puedo usar los tentáculos del calamar en esta receta?
Los tentáculos no se utilizan en esta receta, pero pueden guardarse para preparar una deliciosa salsa para pasta u otros platos.
¿Cuál es la mejor manera de servir los calamares a la romana?
Sirve los calamares con rodajas de limón y, opcionalmente, acompáñalos con una ensalada para una comida completa.
¿Puedo usar otro tipo de aceite para freír?
Sí, puedes usar cualquier aceite adecuado para frituras a alta temperatura, como aceite vegetal o de girasol.
