Un plato delicioso que presenta langostinos cubiertos con un rebozado crujiente y fritos hasta alcanzar un dorado perfecto. Ideales como aperitivo o plato principal, estos langostinos rebozados son una sabrosa adición a cualquier comida.
Calienta el aceite en una freidora o sartén profunda a 175°C (350°F).
En un bol, mezcla la harina, el polvo de hornear, la sal y la pimienta.
Añade gradualmente el agua con gas bien fría a los ingredientes secos, removiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
Seca los langostinos con papel de cocina.
Sumerge cada langostino en el rebozado, asegurándote de que quede bien cubierto.
Coloca cuidadosamente los langostinos rebozados en el aceite caliente, cocinando pocos a la vez para evitar sobrecargar.
Fríe hasta que estén dorados y crujientes, aproximadamente 3-4 minutos por tanda.
Retira con una espumadera y deja escurrir sobre papel de cocina.
Sirve inmediatamente con rodajas de limón.
Mantén el rebozado frío para obtener una cobertura más crujiente.
Usa langostinos grandes para un bocado más sustancioso.
¿Puedo usar camarones en lugar de langostinos?
Sí, puedes sustituir los langostinos por camarones si lo prefieres.
¿Cómo puedo hacer el rebozado más picante?
Añade especias como pimentón o pimienta de cayena al rebozado para darle más sabor.
¿Cómo debo almacenar los langostinos rebozados sobrantes?
Guárdalos en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días. Recalienta en el horno para recuperar la textura crujiente.
¿Qué salsas combinan bien con los langostinos rebozados?
Acompaña con una salsa como alioli o salsa de soja.
¿Cuál es la mejor forma de servir los langostinos rebozados?
Sírvelos sobre una cama de hojas verdes con rodajas de limón.
