Un plato perfecto para quienes aman el bacalao y los garbanzos, este tradicional potaje de vigilia es un guiso lleno de sabor, aroma y color. Comúnmente preparado durante la Semana Santa, incluye bacalao, uno de los pescados más populares en esa época. Este plato también es ideal para disfrutar durante el invierno, ofreciendo calidez y confort en cada bocado.
Calienta dos cucharadas de aceite de oliva en una olla y sofríe los dientes de ajo picados y la cebolla hasta que estén fragantes.
Añade los garbanzos, las espinacas troceadas y el caldo de pescado a la olla.
Condimenta con pimentón dulce y comino al gusto, y cocina durante 10 minutos.
Agrega el bacalao fresco cortado en trozos y continúa cocinando hasta que el pescado esté listo.
Retira el guiso del fuego y mezcla los cubos de pan frito.
Para un sabor más intenso, utiliza caldo de pescado casero en lugar de comprado.
Si prefieres un guiso más espeso, machaca algunos garbanzos y mézclalos nuevamente en la olla.
Puedes sustituir el bacalao fresco por bacalao salado, pero asegúrate de remojarlo y desalarlo previamente.
¿Puedo usar garbanzos secos en lugar de enlatados?
Sí, puedes usar garbanzos secos, pero asegúrate de remojarlos toda la noche y cocinarlos hasta que estén tiernos antes de añadirlos al guiso.
¿Puedo hacer este plato vegetariano?
Sí, puedes reemplazar el caldo de pescado por caldo de verduras y omitir el bacalao para una versión vegetariana.
¿Cómo frío los cubos de pan?
Corta el pan en cubos y fríelos en una pequeña cantidad de aceite de oliva hasta que estén dorados y crujientes.
¿Puedo congelar el potaje de vigilia?
Sí, puedes congelar el guiso, pero es mejor añadir los cubos de pan frito frescos al momento de recalentar.
¿Con qué puedo acompañar este plato?
Este plato es contundente por sí solo, pero puedes acompañarlo con una ensalada verde sencilla o pan crujiente para una comida completa.
