Los coquitos, también conocidos como galletas de coco, son pequeñas delicias hechas principalmente de coco. Con su sabor dulce y tropical, son perfectos como un bocadillo rápido o parte de una mesa de postres.
Precalienta el horno a 180°C (356°F) y cubre una bandeja para hornear con papel pergamino.
En un tazón grande, mezcla el coco rallado, la leche condensada azucarada, el extracto de vainilla y la sal. Remueve hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
Con una cucharada, toma pequeñas porciones de la mezcla, forma montoncitos y colócalos en la bandeja preparada.
Coloca la bandeja en el horno precalentado y hornea durante 12-15 minutos, o hasta que la parte superior de los coquitos esté dorada.
Saca las galletas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla. Si lo deseas, derrite chocolate y rocíalo por encima para un toque extra de dulzura.
Para un sabor más intenso, puedes tostar ligeramente el coco rallado antes de mezclarlo con los demás ingredientes.
Si prefieres, reemplaza la leche condensada azucarada con 1/2 taza de leche regular y 3 cucharadas de azúcar para ajustar el nivel de dulzura.
¿Puedo hacer estas galletas veganas?
Sí, puedes sustituir la leche condensada azucarada por una alternativa vegetal como leche condensada de coco.
¿Cómo debo almacenar los coquitos?
Guarda los coquitos en un recipiente hermético a temperatura ambiente por hasta una semana, o congélalos por hasta tres meses.
¿Con qué puedo servir los coquitos?
Disfruta estas galletas como un postre ligero o con tu café o té de la tarde. También son una adición popular a las bandejas de galletas festivas.
¿Puedo añadir otros sabores a las galletas?
Sí, puedes experimentar añadiendo una pizca de canela o nuez moscada para darles más sabor.
¿Es necesario usar papel pergamino?
Usar papel pergamino ayuda a evitar que las galletas se peguen a la bandeja y facilita la limpieza.
