Papas fritas deliciosamente crujientes cubiertas con queso derretido, perfectas como aperitivo o guarnición.
Pela y corta las papas en tiras finas.
Remoja las tiras de papa en agua durante unos 30 minutos para eliminar el exceso de almidón.
Escurre y seca las papas con una toalla.
Calienta el aceite en una freidora o una olla grande.
Fríe las papas en tandas hasta que estén doradas y crujientes.
Retira las papas fritas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Precalienta el horno a 175°C (350°F).
Coloca las papas fritas en una bandeja para hornear.
Espolvorea el queso cheddar y mozzarella sobre las papas fritas.
Espolvorea el pimentón por encima para dar más sabor.
Hornea en el horno hasta que el queso esté derretido y burbujeante.
Para unas papas fritas extra crujientes, fríelas dos veces: primero fríelas, déjalas enfriar y luego fríelas nuevamente.
Prueba con diferentes tipos de queso para sabores únicos.
¿Puedo usar papas fritas congeladas?
Sí, puedes usar papas fritas congeladas. Solo sigue las instrucciones de cocción del paquete.
¿Qué otros ingredientes puedo agregar?
Puedes agregar ingredientes como jalapeños, trozos de tocino o crema agria para más sabor.
¿Cómo guardo las papas fritas con queso sobrantes?
Guarda las papas fritas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días.
¿Puedo hacer esta receta vegana?
Sí, puedes usar queso vegano como sustituto del cheddar y mozzarella.
¿Qué tipo de papas son mejores para hacer papas fritas?
Las papas russet son ideales para hacer papas fritas debido a su alto contenido de almidón.
Nutritionist Enroute Dietitian| Recipe Curator Using Shortcuts in cooking is a MUST ☺️💅 Delhi 🇮🇳 📍
