Las galletas bretonas, también conocidas como Palet Bretons, son pequeñas, tiernas y redondas, con un rico sabor a mantequilla. Su grosor suele ser de menos de un centímetro y medio. Estas galletas son fáciles de preparar, no requieren mucho tiempo y se pueden guardar en frascos o latas con tapas herméticas. Perfectas para disfrutar con café o té, son un delicioso capricho para cualquier ocasión.
Mezcla la harina, la mantequilla y el azúcar en un bol, utilizando un tenedor.
Añade las yemas de huevo y mezcla hasta que la masa esté suave y homogénea.
Refrigera la masa durante 30 minutos.
Después de enfriar, toma pequeñas porciones de la masa, forma bolas y aplánalas en forma de galleta.
Coloca las galletas en una bandeja para hornear forrada con papel de horno.
Bate el huevo entero y úntalo sobre las galletas, o utiliza un tenedor para crear líneas decorativas en la superficie.
Hornea en un horno precalentado a 200°C durante unos 15 minutos.
Asegúrate de que la mantequilla esté a temperatura ambiente para facilitar la mezcla.
Refrigerar la masa ayuda a que se endurezca, facilitando su manejo.
Guarda las galletas en un recipiente hermético para mantener su frescura.
¿Puedo usar mantequilla con sal para esta receta?
Sí, puedes usar mantequilla con sal, pero puede alterar ligeramente el sabor de las galletas.
¿Cuánto tiempo se pueden almacenar estas galletas?
Las galletas bretonas se pueden guardar en un recipiente hermético hasta por dos semanas.
¿Puedo añadir saborizantes a la masa?
Sí, puedes añadir extracto de vainilla, ralladura de limón u otros saborizantes para personalizar el sabor.
¿Qué puedo usar en lugar de levadura Royal?
Puedes usar cualquier levadura química estándar como sustituto de la levadura Royal.
¿Puedo congelar la masa?
Sí, puedes congelar la masa hasta por un mes. Descongélala en el refrigerador antes de usarla.
