Un postre cremoso y refrescante, el mousse de mango es un deleite perfecto para los amantes del mango. Es un plato ligero pero lleno de sabor que combina la dulzura tropical del mango con la suavidad de la crema.
Corta los mangos en cubos pequeños y colócalos en una licuadora.
Añade la miel y el jugo de limón a los cubos de mango y licúa hasta obtener una crema suave.
En un bol, bate la crema fresca hasta que forme picos suaves.
Incorpora suavemente la crema batida a la mezcla de mango usando movimientos circulares ligeros para mantener la mezcla aireada.
En otro bol, bate las claras de huevo hasta que formen picos firmes.
Añade la mitad de las claras batidas a la mezcla de mango y mezcla suavemente para incorporar.
Una vez combinado, añade las claras restantes y mezcla nuevamente con cuidado para mantener una textura ligera.
Sirve el mousse en vasos individuales y refrigera durante un par de horas hasta que cuaje.
Decora con rodajas de fruta y un poco de coco rallado antes de servir.
Para una textura más suave, cuela el puré de mango para eliminar cualquier fibra.
Usa mangos muy maduros para potenciar la dulzura y el sabor.
¿Puedo hacer este mousse sin lácteos?
Sí, puedes sustituir la crema fresca por crema de coco para una versión sin lácteos.
¿Cuánto tiempo puedo almacenar el mousse de mango?
Guárdalo cubierto en el refrigerador hasta por dos días. No es apto para congelar.
¿Puedo añadir alcohol al mousse?
Sí, puedes añadir un chorrito de ron para una versión para adultos.
¿Qué puedo usar para decorar el mousse?
Decora con hojas de menta fresca o una rodaja de lima antes de servir.
¿Son seguras las claras de huevo crudas?
Las claras crudas son generalmente seguras si están pasteurizadas. Si te preocupa la seguridad alimentaria, usa claras pasteurizadas o un sustituto vegano como aquafaba (líquido de garbanzos).
