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Un clásico de las tapas españolas, las gambas al ajillo son una receta sencilla y deliciosa que resalta el sabor de las gambas frescas realzado con ajo y aceite de oliva. Este plato se caracteriza por su aroma y su sabor jugoso, y tradicionalmente se sirve como aperitivo en la cocina española.
Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade el ajo en láminas y sofríe hasta que esté dorado, teniendo cuidado de que no se queme.
Añade las gambas a la sartén, distribuyéndolas en una sola capa. Cocina durante unos 2-3 minutos por un lado hasta que comiencen a ponerse rosadas.
Agrega las hojuelas de pimiento rojo, un chorrito de vino, si lo usas, y voltea las gambas para cocinarlas por el otro lado durante 2 minutos más.
Una vez que las gambas estén bien cocidas, añade el jugo de limón, el perejil, la sal y la pimienta. Remueve para combinar y cubrir las gambas de manera uniforme.
Retira del fuego y sirve de inmediato, opcionalmente con un poco de pan crujiente al lado para absorber el aceite lleno de sabor.
Asegúrate de no cocinar demasiado las gambas; deben estar apenas opacas y firmes al tacto.
Ajusta la cantidad de ajo y hojuelas de pimiento rojo según tu preferencia de sabor.
¿Cómo puedo saber cuándo están cocidas las gambas?
Las gambas están cocidas cuando se vuelven rosadas y están opacas y firmes al tacto.
¿Puedo usar gambas congeladas para esta receta?
Sí, puedes usar gambas congeladas. Solo asegúrate de descongelarlas completamente y secarlas bien antes de cocinarlas.
¿Con qué puedo acompañar las gambas al ajillo?
Este plato combina perfectamente con un poco de pan rústico o sobre una cama de arroz blanco o pasta.
¿Cómo debo almacenar las sobras?
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Caliéntalas suavemente a fuego bajo hasta que estén calientes.
¿Puedo hacer este plato más picante?
Sí, puedes añadir más hojuelas de pimiento rojo o usar chiles frescos finamente picados para un toque extra de picante.

